Forjar un mundo del trabajo mejor después de la COVID-19

Forjar un mundo del trabajo mejor después de la COVID-19
Líderes mundiales participantes en la cumbre debatieron diversas estrategias para que en el mundo del trabajo se aborden después de la pandemia de COVID-19 las vulnerabilidades que ha puesto de manifiesto el brote del virus, en particular, la falta de protección social, la economía informal, la desigualdad y el cambio climático.

Guy Ryder, director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ha acogido con beneplácito el compromiso y la determinación de varios dignatarios mundiales de promover un mundo del trabajo mejor como principal medida de recuperación frente a la crisis de la COVID-19.

En su alocución de clausura de la Cumbre Mundial sobre la COVID-19 y el mundo del trabajo, el director general manifestó: “Considero digno de mención el elevado grado de compromiso y determinación que se ha alcanzado conjuntamente para superar la crisis. Y para facilitar avances que propicien una situación más favorable. Sobre esta base podrá lograrse todo lo demás”.

“Disponemos de mecanismos muy eficaces para retomar la normalidad en el mundo del trabajo”, señaló Ryder. “Algunos de ellos nos resultan muy familiares, como el diálogo social y las normas internacionales del trabajo. También contamos con un activo suplementario, en cierto modo innovador. Nuestra Declaración del Centenario para el Futuro del Trabajo. Somos conscientes de su eficacia como hoja de ruta para ayudarnos a tomar medidas adecuadas en el futuro.”

Varios Jefes de Estado y de Gobierno, así como destacados dirigentes empresariales y sindicales de todo el mundo, participaron en el evento internacional, de tres días de duración, que tuvo lugar en línea del 7 al 9 de julio. La Cumbre constituyó la mayor reunión en línea de trabajadores, empleadores y gobiernos celebrada hasta ahora, y contó con la participación de destacados dirigentes de las Naciones Unidas, la OMS, el FMI, la OMC y la OCDE.

Por su parte, António Guterres, secretario general de la ONU, manifestó: “Esta cumbre mundial brinda la oportunidad a representantes de gobiernos, trabajadores y empleadores de formular medidas de respuesta eficaces”. La recuperación frente a la crisis “no conlleva tener que escoger salud o empleo en detrimento de la economía. Todas esas esferas están mutuamente relacionadas. Obtendremos resultados satisfactorios o fracasaremos en todas ellas”.

“Contamos con un sólido punto de partida para facilitar la acción y la adopción de soluciones, a saber, la Declaración del Centenario de la OIT, así como la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el Objetivo 8 de los ODS sobre trabajo decente y crecimiento económico. La colaboración nos permitirá salir de esta crisis fortalecidos, con más empleo decente y un futuro más prometedor, igualitario y ecológico que redunde en beneficio de todos”, añadió Guterres.

“Nuestros sistemas, empleos y medios de subsistencia guardan una estrecha relación con la economía”, señaló el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS). “La OMS hace un llamamiento a los gobiernos y a las organizaciones de empleadores y de trabajadores del sector sanitario para que formulen programas eficaces y sostenibles a escala nacional en materia de seguridad y salud en el trabajo para los trabajadores sanitarios. Tenemos el deber de actuar de consuno para proteger a quienes nos protegen”.

En la Cumbre se debatieron varias estrategias que permitan subsanar las amplias vulnerabilidades que ha puesto de relieve la pandemia en el mundo del trabajo, en particular, las necesidades de las personas que realizan su trabajo sin protección social o en la economía informal; la promoción del empleo pleno y productivo y de empresas sostenibles; la adopción de medidas encaminadas a garantizar que la disminución de la pobreza, el fomento de la igualdad y la lucha contra el cambio climático constituyan elementos primordiales del proceso de recuperación; y las medidas que puede adoptar la comunidad internacional para promover el cumplimiento de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible.

La primera parte de la cumbre, que tuvo lugar del 1 al 2 de julio, incluyó varios eventos virtuales a escala regional que abarcaron África, las Américas, los Estados ÁrabesAsia y el Pacífico y Europa y Asia central. Los representantes de gobiernos, empleadores, trabajadores y organizaciones regionales examinaron los enormes efectos de la pandemia en sus economías , mercados laborales y sociedades, así como las medidas de respuesta adoptadas a escala nacional. Las conclusiones de esos eventos regionales se abordaron en los debates celebrados durante esta semana  en el marco de la Cumbre Mundial.

El último día de la Cumbre Mundial, la Jornada de los mandantes de la OIT, brindó a ministros y a destacados representantes de trabajadores y empleadores de los 187 Estados Miembros de la OIT un foro de debate para intercambiar su opinión sobre la manera en la que la Declaración del Centenario de la OIT puede orientar la adopción de medidas que permitan facilitar la recuperación frente a la pandemia y forjar un mundo del trabajo mejor.