Música para el milagro social: Cómo hemos cambiado

Música para el milagro social: Cómo hemos cambiado
La historia nos está ofreciendo vivir, sufrir, morir, en medio de una experiencia social más comunitaria de lo habitual, en un esfuerzo colectivo universal que demuestra que toda persona alcanza su plenitud con las demás en sociedad, en la comunidad de los hijos y las hijas de Dios.

Un milagro: nunca como ahora hemos vivido tantas personas tan separadas y a la vez tan pendientes de las demás, de la salud y de su cuidado; del trabajo y de su falta, de lo imprescindibles que son precisamente los trabajos menos considerados socialmente; de la vida familiar y de sus dificultades; de las instituciones sociales y de sus aciertos y errores, sus acciones y omisiones; de la Creación que nos ha dado un toque de atención y otra oportunidad.

Y el milagro se completa con el viaje interior que cada persona y cada comunidad ha vivido para afrontar el duelo, el dolor, el miedo, y también la esperanza, la solidaridad, la confianza, el trabajo en común en la distancia, la alegría por salir mejores y salvarnos entre todas.

La comunidad musical está acompañando este milagro, como tantas otras artes, si bien es el pueblo quien dispone sobre el simbolismo de cada expresión cultural, como Resistiré, cuya letra sorprende por su origen insospechado.

Tanto deseábamos la «nueva normalidad» (ojala de mayor conciencia planetaria) que también hemos convertido en himno el estribillo de Dani Martín en Cero:

Quiero
Que todo vuelva a empezar / sonar
Que todo vuelva a girar / brillar
Que todo venga de cero
De cero

Pero no habríamos aprendido nada si olvidamos el dolor que transitan muchas de nuestras familias por las vidas arrebatadas inesperadamente. Amy Macdonald nos lo recuerda en My only one:

Que tu alma descanse en Dios
Todavía hay un brillo en sus ojos
Incluso después de decir adiós
Uno siempre está ahí en espíritu y en la mente
Yo estaré con vosotros hasta el fin de los tiempos.

Esta cantautora escocesa nos invita a interiorizar y a vivir según lo que verdaderamente importa en The furthest star (vídeo traducido al castellano)

Manuel Carrasco también nos ha animado durante el confinamiento a ser Siempre fuertes y no dejar de creer:

Mira, yo también lloré
Estuve roto y deje de creer
Ahora es momento de volver a querer
Y darlo todo
Vamos fuerte
No abandones, siempre fuerte
No nos vamos a rendir
Por ti, por mí

Rayden y Blas Cantó nos llaman a mirar a los ojos en tiempos de mascarilla con Haz de luz. Y la cantautora francesa Zaz a vivir la nueva realidad con simplicidad y autenticidad (Je veux).

Stay Homas, tres músicos compañeros de piso que hacen sus canciones y versiones desde su terraza en Barcelona, ha sido la revelación del confinamiento.

Como ellos, otros músicos han aprovechado esta «igualación» por abajo, sin posibilidad de realizar conciertos ni contratar estudios de grabación, para darse a conocer o para consolidarse en su vocación musical y compromiso social desde ella, como Conchita en Que merezca la pena. O Izal y La buena sombra.

Luz Casal ha descubierto que «la gente es más buena, menos cínica, menos mezquina, menos mediocre de lo que pensamos», tras cientos de llamadas a personas desconocidas para acompañarlas y acompañarse durante esta cuarentena.

Varios han sido los proyectos musicales colectivos que han puesto de manifiesto el valor del trabajo, de las profesiones esenciales para toda comunidad humana que hay que dignificar junto a las demás para poder presumir de una sociedad decente. El 1º de Mayo confinados nos trajo la oportunidad de disfrutar el Concierto de la Solidaridad Internacional y el Concierto Homenaje a las trabajadoras y trabajadores de los Servicios Esenciales.

Por su emotividad, recordamos el 20 de abril de 2020 #Nonospodránparar de Celtas Cortos. Los abrazos prohibidos de Vetusta Morla. Su letra es una declaración de amor al trabajo sanitario.

Finalmente, entre los referentes de nuestras generaciones recientes no podemos olvidar «resucitar» aquí a los cantautores desaparecidos estos últimos meses, Patxi Andion, Rafael Amor, Aute y Pau Donés, siempre en nuestra memoria colectiva.

«Toda revolución tiene su canción»…, y toda introspección tiene muchas, podemos concluir. Tras explorar el itinerario que te proponemos, busca tú también tus melodías para un futuro más humano.