Economistas frente a la crisis: Sería un grave error no subir el SMI

Economistas frente a la crisis: Sería un grave error no subir el SMI
En la declaración de este colectivo titulada Recuperar la demanda, favorecer a los más vulnerables reclaman al Gobierno que considere la subida del SMI una acción de justicia y de solidaridad con los trabajadores más vulnerables.

Los motivos que apuntan para apostar por el incremento del salario mínimo interprofesional (SMI) son:

1. La crisis sanitaria y económica están aumentando a niveles intolerables las desigualdades en nuestro país, son precisamente los ciudadanos más vulnerables los que están sufriendo una situación que no puede ser calificada más que de trágica.

2. Las razones para abordar una cierta subida del SMI no son solo sociales; las macroeconómicas son también importantes. Recordemos algunos elementos claves: a) La subida del SMI no entraña pérdidas para el sistema económico… estimulará el crecimiento agregado y la actividad del conjunto de la economía y de las propias empresas, algo que es hoy más necesario que nunca. Es su ausencia, ocasionará pérdidas para la economía nacional. b) Los salarios más bajos se dedican al consumo, debido a la elevada propensión al mismo, derivada del grado de necesidad de esas familias. Por tanto, su crecimiento constituyen la mejor de las herramientas para la reactivación de la economía. c) Los precios no son un problema porque se encuentran en un escenario pre-deflacionario: rozan el 0%. La mejora de la capacidad adquisitiva de la población se convierte en una palanca determinante a través de la mejora del salario mínimo. d) Actuar sobre el SMI infiere un mensaje positivo hacia la sociedad. La sinergia emerge, la confianza se asienta.

3. El crecimiento económico no puede descansar, sobre la depreciación salarial o sobre su congelación, que solo causa el efecto contrario. Nos hace más precarios y se alimenta la peligrosa desigualdad social.

4. Luchar contra esa desigualdad debe ser, además de estimular el crecimiento, un objetivo prioritario para un Gobierno progresista y cometería un grave error congelando el SMI. Un error y un precedente detestable para el futuro.

5. Nuestros conciudadanos vulnerables necesitan un gesto simbólico que tendrá más fuerza que las nimias cantidades sobre las que se discute.

6. La pandemia está teniendo un impacto económico más intenso en las mujeres, que se enfrentan a un mayor nivel de precariedad y pobreza laboral, lo cual las hace más vulnerables ante una situación de contracción de la actividad económica. Esta realidad es especialmente acusada en mujeres jóvenes, las que tienen una menor cualificación y las mujeres migrantes. Serían por tanto las más beneficiadas por la subida del SMI.

7. Nunca hemos hecho propuestas no asumibles para nuestra economía. Cuando proponemos reactivar la economía, aumentando el gasto público y el gasto privado, siempre lo hacemos sobre instrumentos e impulsos razonables. Y este es ahora –no lo fue antes– el consenso de los organismos económicos internacionales.