Los excesos del neoliberalismo

Los excesos del neoliberalismo

Recursos inhumanos
(Derapages, título original en francés). 2020
Director: Ziad Doueiri
Reparto: Eric Cantona, Suzanne Clément, Alex Lutz, Gustave Kervern, Alice de Lencquesaing, Louise Coldefy, Adama Niane
Serie. 6 capítulos.

El título es la idea que sobrevuela la serie que alberga una conocida plataforma de televisión de pago, cómo el desempleo en determinadas circunstancias puede llevar a la persona a renunciar a sus valores humanos, sacar lo peor de sí misma y, gracias a su inteligencia y su instinto de supervivencia, aprovechar las miserias del propio sistema en su beneficio individual, llegando a poner a la opinión pública de su lado, aunque su familia y su entorno salten por los aires sin pretenderlo, sin dejar de ser una víctima de “los fallos del mercado”.

Supe de esta ficción televisiva durante una manifestación de trabajadores de un conocido medio de comunicación en papel con varias cabeceras provinciales, curiosamente por boca de la edil de un partido conservador allí presente, conmovida por las consecuencias sobre varias familias trabajadoras del ERE impulsado por la empresa periodística.

Derapages (desviaciones, excesos,…), basada en la novela de Pierre Lemaitre Cadres noirs (Bordes negros) de 2010, relata en primera persona el drama de un trabajador de cincuenta y siete años en paro desde hace seis, tras ser despedido de su trabajo como director de recursos humanos en una empresa con setenta trabajadores. Su carácter y su desesperación terminan provocándole conflictos en su actual trabajo informal y en el seno de su propia familia. Cuando toca fondo, sin nada que perder, se aferra a la única posibilidad que se le ofrece: conseguir participar en un proceso de selección del directivo que despedirá a más de 1000 personas trabajadoras de una multinacional para robotizar sus puestos de trabajo.

Éric Cantona, gran exfutbolista y actor, a momentos ve sobrepasado su ya de por sí fuerte temperamento por el de su personaje, Alain Delambre, quien evoluciona desde la desconfianza en sí mismo y el desprecio por su vida hasta el chantaje a toda una multinacional, pues se da cuenta a tiempo de que está siendo utilizado y se revuelve con la misma moneda.

Como tantas otras, la serie que nos ocupa “gracias a la exageración consigue más contraste, ves más claro lo que podría pasar. Encontrarte sin trabajo puede desestabilizar a tu familia, y hacerte llegar a extremos que no te plantearías de no estar en esa situación”, desde el punto de vista de una persona cercana casi mayor de edad. Las interpretaciones son muy convincentes, sobre todo las de los personajes femeninos.

Personalmente, llama mucho mi atención que una plataforma de televisión de pago se ocupe de una temática aparentemente social: el desempleo y sus consecuencias destructivas sobre la persona y su humanidad. Pero, ahondando un poco, la serie no pretende cambiar nada: la situación planteada es tan irrepetible que no pasa del mero entretenimiento incluso para personas paradas de larga duración. Es más, puede alentar una compasión irreal ante estas situaciones, e incluso desprecio hacia quien no consigue salir de la precariedad y no tanto a quien lo consigue por medios espurios, individualmente y mediante el “sálvese quien pueda”.

Uno no entiende qué interés puede tener la productora Arte, que nació con vocación cultural europea, de no reivindicar el espíritu francés de solidaridad obrera que nos ha llegado durante décadas desde el país vecino. En Recursos inhumanos no queda lugar para la fraternidad, para la colaboración por la existencia o para el movimiento sindical, solo para una opinión pública manipulable a favor de un beneficio editorial.

Vean Recursos inhumanos, si pueden, y juzguen por ustedes mismos. Y no se dejen llevar solo por esta reseña: internet recoge varias, signo de que esta serie no deja indiferente.