Políticas de igualdad frente al avance de la extrema derecha

Políticas de igualdad frente al avance de la extrema derecha
El asalto al Capitolio de Estados Unidos obliga a una profunda reflexión colectiva sobre el futuro de la democracia a la que aspiramos, la convivencia entre sensibilidades distintas y el ejercicio pleno de los derechos humanos fundamentales, reconocidos como universales, pero en la práctica negados para una gran mayoría de la población en todos los países del mundo, sin excepción.

Es obvio que Donald Trump jamás debió acceder a la presidencia de Estados Unidos. Cabe preguntarse, en este sentido, cómo el Partido Republicano permitió en su momento que un hombre como él, sin principios, valores ni ética, fuera nominado como su candidato a la Casa Blanca.

Tampoco podemos dejar caer en saco roto el hecho cierto de que más de 74 millones de personas le han dado su voto después de cuatro años haciendo apología de posiciones violentas, machistas, racistas y homófobas; en los que ha demostrado su incapacidad para gobernar e incluso se ha cuestionado su equilibrio personal ante la deriva y sinrazón de sus discursos y acciones.

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