Comprometidos con el trabajo decente y con la dignidad de las trabajadoras y los trabajadores

Comprometidos con el trabajo decente y con la dignidad de las trabajadoras y los trabajadores
La Pastoral del Trabajo de la diócesis de Orihuela-Alicante renueva su compromiso en la lucha por el trabajo decente y en ofrecer un proyecto de humanización, que promueva la dignidad de las trabajadoras y los trabajadores.

Trabajadoras y trabajadores cristianos de la diócesis, se han reunido en un encuentro celebrado hoy, convocado por la Pastoral del Trabajo, para renovar el compromiso de la Iglesia en el mundo del trabajo y para seguir construyendo una sociedad “más fraterna, comprometida y habitable”, que evite “el sufrimiento que sigue presente en el mundo del trabajo”.

En el encuentro, han participado alrededor de 80 militantes de movimientos de la Iglesia y de parroquias, y ha contado con la asistencia de Jesús Murgui, obispo de la diócesis. Desarrollado por videoconferencia, se ha subrayado la necesidad de ofrecer, desde la Pastoral del Trabajo, alternativas al individualismo actual, tanto personal como comunitariamente,  “pues pone en discusión la dignidad del ser humano”; debe ofrecer un proyecto de humanización para todos los trabajadores y las trabajadoras; afrontar las desigualdades y el empobrecimiento creciente; aportar y plantear el valor y sentido del trabajo, y luchar por el trabajo decente.

Transmitir esperanza y fraternidad social

El encuentro ha tenido dos partes: por un lado, tres experiencias diocesanas y, posteriormente, una ponencia. Las experiencias que se han compartido han estado relacionadas con el empleo, con acciones de formación y reflexión sobre las rentas mínimas/básicas, y con las prioridades diocesanas para dar respuesta a las situaciones que viven las personas trabajadoras. En este sentido, en el diálogo se ha subrayado la importancia de actualizar y repensar la acción comunitaria y el compromiso para seguir respondiendo hoy “a la realidad cambiante del mundo del trabajo, cada vez más precarizado” que golpea la dignidad de la persona.

A las experiencias, se le ha sumado la ponencia impartida por José Fernando Almazán, militante de la HOAC de Madrid, que ha destacado algunos rasgos de la situación actual, tras un año de pandemia, con un crecimiento del desempleo, de la pobreza laboral y las desigualdades, que genera “incertidumbre, ansiedad y desesperanza” de miles de trabajadores y de trabajadoras y de sus familias, en un contexto y clima social “dual” y “exasperado”.

Almazán también ha subrayado las políticas que “han mitigado los efectos negativos” del impacto de la pandemia, como han sido los expedientes de regulación temporal de empleo, el ingreso mínimo vital o la regulación del teletrabajo, etc. Además, ha destacado la importancia de los trabajos esenciales que han permitido cuidarnos y “cómo nos hemos organizado para acompañar la vida de las personas”. El impacto de la pandemia supone “todo un reto para nuestra fe y para nuestra capacidad de transmitir esperanza y fraternidad social”, según Almazán.

Vídeos del encuentro