BBVA y Banco Santander hacen negocio con la guerra de Yemen

BBVA y Banco Santander hacen negocio con la guerra de Yemen
BBVA y Banco Santander han financiado con 5.231 millones de dólares, de 2015 a 2019, a empresas armamentistas que han vendido material militar a Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, en su guerra en Yemen.

Entre estas dos entidades, suman más de la mitad de la financiación que los bancos españoles en conjunto facilitaron a los fabricantes de armas.  Bankia, Bankinter, Banco de Sabadell y Banco Mediolanum también participan en este negocio que sustenta la actividad armamentística de 9 empresas: Airbus, Boeing, General Dynamics, Leonardo, Navantia, Raytheon Technologies, Rolls Royce, Thales y Rheinmetall AG.

La guerra de Yemen, causante de la peor crisis humanitaria en décadas, ha sido financiada con 607.000 millones de dólares que los bancos del mundo han dedicado a las principales empresas que venden armas a los dos monarquías árabes que combaten a su pequeño vecino del sur. Un total de 25 países de todo el mundo han realizado exportaciones de armamento y otro material militar a Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, quienes lideran la coalición de países que participan en la guerra en Yemen.

Incumplimiento de la legislación europea

Estados Unidos es el país que encabeza esta lista acaparando el 72,2% del total de las transacciones. Le sigue el conjunto de países de la Unión Europea, que representan el 21,9%, y que concedieron 2.681 licencias de exportación a Arabia Saudí -por un valor de 75.000 millones de euros-, y 3.998 licencias de armamento a Emiratos Árabes Unidos -por un total de 62.000 millones de euros-, aun cuando la propia legislación europea lo prohíbe, según los ocho criterios estipulados en la Posición Común. El armamento que más se exportó a nivel mundial a estos países fueron aeronaves (48,7%), misiles (19,5%), vehículos blindados (14,6%) y sistemas de defensa aérea (7,6%).

Son datos de un nuevo informe del Centre Delàs d’Estudis per la Pau, que identifica a los bancos que han financiado las empresas que producen las armas exportadas a los países que lideran la coalición internacional implicada en la guerra en Yemen.