La Pastoral Obrera de Burgos escucha las demandas de movimientos sociales y sindicales

La Pastoral Obrera de Burgos escucha las demandas de movimientos sociales y sindicales
Foto | Tomás Alonso
Este diálogo permite tender puentes y practicar la cultura del encuentro “en las causas de los empobrecidos” y mejorar las respuestas “en el aquí y ahora”.

La Delegación de Pastoral Obrera de Burgos ha llevado a cabo este lunes 19, una mesa de dialogo con representantes del mundo sindical y de otros movimientos sociales con el título Llamadas de la sociedad a la iglesia de hoy, para “escuchar las demandas de estos sectores a los creyentes”, según una nota emitida por la Delegación.

Un diálogo que se enmarca en el contexto del proceso de asamblea que vive la Iglesia de Burgos, para ofrecer “respuestas adecuadas en el aquí y ahora”, y de la Pascua del Trabajo, que acaba de ser instaurada en la archidiócesis, para destacar “la importancia del trabajo para la vida de las personas, el cuidado del prójimo y la construcción de una sociedad fraterna”. En el encuentro, que ha contado con una participación de 80 personas, repartidas de manera presencial y telemática, han tomado la palabra representantes del movimiento feminista, del sindicalismo, de la Plataforma por la Sanidad Pública y de la Coordinadora de Pensionistas de Burgos.

Mayor cercanía real con la gente que sufre

Este diálogo con la sociedad civil, permite tender puentes y practicar la cultura del encuentro “en las causas de los empobrecidos” para defender los derechos sociales, la vivienda, el trabajo decente que permita promover “la inclusión frente a la desigualdad”. En este sentido, se ha desatacado el papel de los movimientos de Pastoral Obrera “en la formación de la conciencia de muchos trabajadores y trabajadoras”.

El encuentro ha concluido con un llamamiento a realizar “una mayor cercanía real con la gente que sufre, en actitud verdadera de servicio y sin miedo al cambio” y distanciarse “del poder político y económico”. En este sentido, consideran necesario atender “la cultura y la precaria situación laboral de la juventud”; defender los derechos sociales y laborales de las trabajadoras y los trabajadores en tareas “esenciales”; denunciar la precariedad  que sufren las mujeres, junto con una mayor “visibilidad, participación real y poder a las mujeres” en en seno de la Iglesia.