Aumenta la degradación social en barrios de Ciudad Real

Aumenta la degradación social en barrios de Ciudad Real
Foto | micr.es
El equipo pastoral de la parroquia de San Juan Bautista denuncia el “deterioro paulatino” de los barrios del Pilar y de san Martín de Porres, en Ciudad Real, por las sucesivas crisis que han dejado una alta tasa de desempleo, exclusión y degradación social.

Los responsables de la tarea pastoral de la parroquia, integrada por movimientos de trabajadores cristianos (JOC y HOAC) y Cáritas, entre otros, alertan en un comunicado que las consecuencias de este abandono social es el caldo de cultivo que favorece el trafico de estupefacientes y el chabolismo. Las situaciones “de deshumanización” como son la “desestructuración familiar, el abandono escolar, la ocupación ilegal de pisos, la experiencia de la cárcel, por la que pasan a menudo muchos jóvenes de nuestros barrios”, están incidiendo “en una mala convivencia”.

Ausencia de justicia

El detonante que ha hecho saltar todas las alarmas, ha sido la reciente muerte de un vecino en un tiroteo. La violencia está provocando el incremento del miedo, de la inseguridad además de alterar la convivencia que sufren “de manera recurrente los vecinos y las vecinas de los barrios de la Granja y san Martín de Porres”. El equipo pastoral está convencido “de que la raíz de toda violencia nace de la ausencia de la justicia. La violencia es una sinrazón que nos deshumaniza y nos hace víctimas a nosotros mismos del mal ejercido a los demás”.

En este sentido, reiteran su compromiso por “romper esta dinámica” y se muestran dispuestos “a construir unos barrios donde el respeto, la integración y la buena convivencia faciliten el crecimiento personal y social al que todos tenemos derecho como ciudadanos”. Por ello, valoran “el quehacer ejercido por el Centro Social, la escuela, la Asociación de Vecinos y otras instituciones preocupadas por el buen entendimiento” de toda la vecindad

Políticas urgentes para los barrios

En esta apuesta por unos barrios integrados, reclaman “la atención eficaz de las instituciones sociales y políticas, cuya responsabilidad ha de hacerlas más operativas en la resolución de los conflictos vecinales”, de ahí que reclaman voluntad política para abordar urgentemente una serie de medias en relación a la vivienda “que nos afectan de manera alarmante”; políticas educativas “realistas, encaminadas a la formación profesional de los jóvenes que abandonan antes de tiempo sus estudios académicos”; o que los itinerarios y procesos de integración en el barrio “se mantengan en el tiempo, independientemente de las alternancias políticas de las administraciones”. Finalmente reclaman “que ninguna familia tenga que malvivir en chabolas”.

Comunidad fraterna

En este tiempo de dolor, la comunidad parroquial se compromete “a colaborar en todo aquello” que les sea posible para acrecentar la convivencia, y defienden, “como dice el libro del profeta Isaías, que: ‘solo de la justicia nacerá la paz’. Ojalá que, con el esfuerzo de todos, no tengamos que volver a vivir situaciones tan dolorosas, como las sufridas estos últimos días”, exhortan.