La Iglesia de Orihuela-Alicante y los sindicatos trazan como prioridad la exigencia de trabajo decente

La Iglesia de Orihuela-Alicante y los sindicatos trazan como prioridad la exigencia de trabajo decente
Coinciden en la necesidad de impulsar una agenda social que permita promover “una sociedad más justa, donde los que menos tienen para vivir, puedan sentirse más protegidos y menos heridos en su dignidad”. En este sentido, reivindican la subida del salario mínimo interprofesional, “la agilización del ingreso mínimo vital y la derogación de las reformas laborales”.

El encuentro realizado el jueves 6 de mayo, ha permitido tender puentes entre Iglesia y mundo del trabajo, y abordar la situación de los trabajadores y las trabajadoras. Promovido por el Secretariado Diocesano de Pastoral del Trabajo, asistieron los secretarios y secretarias generales de CCOO y UGT en las intercomarcales que componen la provincia de Alicante, junto con una amplia representación de instancias diocesanas, encabezada por Jesús Murgui, obispo de Orihuela-Alicante. La reunión ha posibilitado trazar un recorrido conjunto que les permitirá volver a encontrarse en la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, del próximo 7 de octubre. El obispo Jesús Murgui agradeció a los líderes sindicales su participación en la convocatoria y les invitó a seguir “sintiéndonos más cerca y con el compromiso de volvernos a encontrar”, según el director de la Pastoral del Trabajo, Jesús Fernández-Pacheco.

Las palabras del Papa en distintos momentos de su pontificado con el mundo del trabajo, pero sobre todo en los encuentros con los trabajadores más humildes y descartados de los movimientos populares, han estado muy presentes en la reunión. Esta pastoral del trabajo que promueve Francisco señala un lugar común para la Iglesia y para los sindicatos: el trabajo decente, “elemento esencial para dignificar la vida de las personas trabajadoras”, indica Fernández-Pacheco.

Las sombras en el empleo

La crisis agudizada por la covid ha tenido un impacto muy duro –pese a las políticas de protección– en el empleo de sectores fundamentales como son el turismo, la hostelería, los servicios o el campo. “A esta situación muy preocupante”, se le añade la existencia de una alta incidencia de economía sumergida, sangrante por su extensión en la provincia, sobre todo en la agricultura, el calzado, la limpieza y el trabajo del hogar.

Reconocimiento a los trabajos esenciales y a las organizaciones sindicales

En la reunión se puso en valor los trabajos esenciales que han sido claves para el cuidado de todos durante la pandemia, “personal de la sanidad pública, enseñanza, limpieza o de cuidados. Sin estos trabajos, la repercusión en la vida de las personas, hubiera sido más dolorosa si cabe”, según indica la nota. En este sentido, se subraya el papel esencial de los los sindicatos –como reconoce la DSI– en su esfuerzo y compromiso “no reconocido suficientemente por la sociedad” que ha posibilitado alcanzar acuerdos para la defensa del empleo y la protección, atención y acompañamiento de trabajadores y de trabajadoras, en la perspectiva del bien común.

Coincidencia en la agenda social

En el intercambio de prioridades coincidieron en una agenda social que permita promover “una sociedad más justa, donde los que menos tienen para vivir, puedan sentirse más protegidos y menos heridos en su dignidad”. En este sentido, destacan la necesidad de subir el salario mínimo interprofesional, “la agilización del ingreso mínimo vital y la derogación de las reformas laborales”. Además, subrayaron el trabajo conjunto que se está haciendo en la Mesa de Empleo Doméstico; la labor de Cáritas; y la relación de los movimientos especializados de la Iglesia y de sus militantes, trabajadores cristianos, en las organizaciones sindicales.