Maru Megina, elegida presidenta de la HOAC

Maru Megina, elegida presidenta de la HOAC
Germán Gavín (d), Maru Megina y Pili Gallego, nuevos responsables generales de la HOAC
Se produce el relevo en la mitad de los miembros de la comisión permanente, órgano que ostenta la representación de ámbito general, dinamiza y pone en marcha los acuerdos de la HOAC, con la elección de Maru Megina, en la Presidencia; Germán Gavín, en Formación; y Pili Gallego, en Difusión. Sustituyen, tras cuatro años de servicio a la Iglesia y al mundo obrero y del trabajo, a Gonzalo Ruiz, Berchmans Garrido y Teresa García.

Después de un proceso de propuesta, discernimiento y aceptación de candidatura, concluye la renovación de las responsabilidades generales de Formación, Difusión y Presidencia de este movimiento de trabajadoras y trabajadores cristianos, con la votación de todos sus militantes en sus respectivas asambleas diocesanas.

Han sido elegidas con la votación favorable de más de 2/3 de los militantes y ratificado en la reunión plenaria que se desarrolla durante este fin de semana en Ávila y en Internet, María Dolores Megina Navarro, para la responsabilidad de Presidencia. Maru, como le gusta ser llamada, es técnica de prevención laboral y socia de una cooperativa del sector sociosanitario y militante de la diócesis de Jaén. Germán Gavín Pardo, técnico y militante de la diócesis de Madrid, para la responsabilidad de Formación. Y Pilar Gallego Cotos, maestra de educación infantil jubilada y militante de la diócesis de León, para la responsabilidad de Difusión.

Trabajo decente para promover el bien del pueblo

En su intervención en la reunión plenaria, Megina ha querido agradecer el apoyo de toda la militancia, de su equipo y diócesis, para asumir este servicio a la Iglesia y al mundo obrero. Una responsabilidad comunitaria, en la que “todos nos apoyamos” para el buen desarrollo de la misión, sabiendo que “lo más difícil no es estar aquí sino cada día en el tajo llevando ahí el Evangelio y hacerlo con entusiasmo, como nos dice Rovirosa”, promotor y primer militante del movimiento.

La nueva presidenta ha subrayado la importancia y la urgencia de “enfrentar los nuevos retos de un mundo obrero y del trabajo, cada vez más empobrecido y con más necesidad de justicia” y seguir construyendo Iglesia fraterna y en salida, “que ponga en el centro a tantas víctimas y anuncie este reino de Dios por el que merece la pena darlo todo”.

“Porque, –citando al papa Francisco– ‘El gran tema es el trabajo. Lo verdaderamente popular —porque promueve el bien del pueblo— es asegurar a todos la posibilidad de hacer brotar las semillas que Dios ha puesto en cada uno, sus capacidades, su iniciativa, sus fuerzas.(..), el mejor camino hacia una existencia digna. No existe peor pobreza que aquella que priva del trabajo y de la dignidad del trabajo'”