Organizaciones eclesiales y sociales exigen protección a los derechos de la infancia migrante

Organizaciones eclesiales y sociales exigen protección a los derechos de la infancia migrante
Militantes obreros cristianos, congragaciones religiosas y cristianos de base, junto a cientos de entidades de la sociedad civil reclaman la reforma del reglamento de extranjería para «facilitar a los niños, niñas y jóvenes migrantes no acompañados que están tutelados por el Estado su transición a la vida adulta».

Casi 300 organizaciones sociales de todo el país y personas vinculadas a esta campaña se han concentrado esta mañana en la puerta del Ministerio del Interior para reclamar la reforma del Reglamento de Extranjería, tal como se había comprometido el Gobierno. Esta reforma facilitaría que niños, niñas y jóvenes migrantes no acompañados tutelados por el Estado obtengan «una autorización de residencia y trabajo a partir de los 16 años».

En la actualidad, la reforma del Reglamento de Extranjería se encuentra pendiente de aprobación por el Consejo de Ministros con consecuencias nefastas en la vida de los y las jóvenes. El actual Reglamento, según afirman las organizaciones convocantes «impide su acceso a la educación y al trabajo, y provoca que, en muchas ocasiones, queden en situación administrativa irregular, generando un escenario de inseguridad jurídica, desprotección y vulneración de derechos».

La reforma del Reglamento de extranjería es una respuesta de justicia social a la situación de indefensión en la que se encuentran miles de jóvenes sin apoyo

Paco Guzmán, actual presidente de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) de Málaga, movimiento de trabajadores y trabajadoras cristianas, una de las personas que ha participado en la concentración de esta mañana explica que: «como afirma el Manifiesto que hemos suscrito, esta reforma del Reglamento de extranjería es una respuesta de Justicia Social a la situación de indefensión en la que se encuentran miles de jóvenes sin apoyo familiar y social que al cumplir la mayoría de edad no han podido regularizar su situación administrativa por las trabas que les impone el Reglamento actual». Para Guzmán, «es un error desatender a estos jóvenes que han pasado por la tutela de la Administración y el mismo Gobierno de España también lo reconoce».

Fraternidad y justicia son esenciales para la política

Guzmán, que lleva años implicado, a través de su militancia obrera y cristiana, en la defensa de los derechos de las personas, sea cual sea su origen ha recordado que: «La Iglesia nos invita a mirar a las personas que tienen que migrar desde la perspectiva de la fraternidad universal. Migrar es un derecho fundamental y todas las personas tienen derecho a unas condiciones de vida dignas. Por tanto, quienes sufren la pobreza, la exclusión o la violencia también tienen derecho a buscar esas condiciones de vida dignas».

Además, el presidente de HOAC Málaga se ha referido a la última encíclica del papa Francisco, Fratelli tutti, sonde el papa nos invita a «soñar una única humanidad y propone la fraternidad y la justicia como dos elementos esenciales de los que la política se tiene que nutrir. En ese sentido, los jóvenes están buscando esas condiciones de vida digna y es nuestro deber, garantizárselas».

Intervención del Defensor del Pueblo

Por su parte, el Defensor del Pueblo, Francisco Fernández Marugán recibió a una delegación de jóvenes migrantes ex tutelados que reclaman la urgente reforma del texto legal. Fernández Marugán ha declarado en diversas ocasiones su apoyo a estos jóvenes, al cambio del Reglamento y, por lo tanto, a la causa de las organizaciones que exigían hoy su modificación.