Gobierno Lula: primeras impresiones y señales de esperanza

Gobierno Lula: primeras impresiones y señales de esperanza
FOTO | Gobierno de Lula da Silva. Vía, Tania Rego/ Agencia Brasil

La tentativa de golpe de Estado promovida por sectores de extrema derecha que invadieron y destruyeron la sede de los Tres Poderes el 8 de enero fue controlada. Pero el extremismo criminal debe combartirse diariamente.

El asunto de ese texto no es la vergüenza internacional impuesta a Brasil por el bolsonarismo, sino la afirmación contundente del presidente Lula: “Nosotros no vamos a permitir que la democracia se escape de nuestras manos porque es la única oportunidad para garantizar que el pueblo humilde consiga comer tres veces al día o tener derecho a trabajar”.

¿Cuáles serían los signos que apuntan a un gobierno más democrático y próximo a las aspiraciones “de ese pueblo humilde”?

Primeras medidas

Reestructuración de la política de control de armas. El primer decreto firmado por Lula es de excepcional valor simbólico: gobernar es construir la paz sobre la base de la justicia social. Lula restablece una política de control de armas más estricta. El decreto suspende el registro para adquisición y transferencia de armas y municiones de uso restringido a cazadores, coleccionistas, tiradores y particulares (CAC), prohíbe la autorización de nuevos clubes de tiro hasta la publicación de la nueva normativa; reduce de seis a tres el número de armas para el ciudadano común; prohíbe la práctica de tiro deportivo a menores de 18 años; reduce acceso a las armas y municiones; autoriza el porte de un arma solo a quién acredite su necesidad; ordena que todas las armas adquiridas a partir del decreto n° 9.785, de 2019, sean reinscritas en el Sistema Nacional de Armas.

Reactivación del Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (CONSEA). El consejo fue abolido por Bolsonaro en su primer día de gobierno. Brasil convivió con la liberación indiscriminada de más de 1.500 agrotóxicos y volvió al Mapa del Hambre de las Naciones Unidas. El CONSEA, compuesto por miembros del gobierno y de la sociedad civil, asesora a la presidencia en la lucha contra el hambre, prioridad número uno de Lula de Silva. Por ese órgano consultivo fueron elaboradas, por ejemplo, políticas de incentivo a la agricultura familiar, el Programa de Adquisición de Alimentos y el Programa Nacional de Alimentación Escolar.

Las mujeres

El gobierno tiene 37 ministerios, con 26 hombres y 11 mujeres, 10 de raza negra y 2 indígenas.

Nunca hubo tantas mujeres ministras de Estado en Brasil. Ellas fueron las grandes responsables de la elección de Lula de Silva. Una señal de urgencia: combatir el machismo violento enraizado en las estructuras sociales. En el primer semestre de 2022, Brasil batió el récord de feminicidios, con 700 casos.

Por primera vez Brasil tendrá un Ministerio de la Mujer. Será dirigido por Aparecida Gonçalves, activista del movimiento de mujeres, especialista en la lucha contra la violencia de género. Hubo un proceso de destrucción de las políticas públicas para la mujer durante el gobierno Bolsonaro. Es preciso decir basta ya al machismo violento que se impone a las mujeres diariamente en las calles y en sus hogares. El programa Mujer Vivir Sin Violencia, que tiene como referencia la Casa de la Mujer Brasileña, se retomará. La ministra se compromete a avanzar en la igualdad salarial entre mujeres y hombres, en la lucha contra el acoso moral y sexual.

Las mujeres necesitan conquistar cada vez más espacio en los órganos de decisión en todos los ámbitos. La salud es un área vital de la sociedad. Nísia Trindade, será la primera mujer a asumir el Ministerio de la Salud. Fue la primera mujer en presidir la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz). Vinculada al Ministerio de la Salud, la más destacada institución de ciencia y tecnología de la salud de América Latina.

En 2021, Nísia fue condecorada con el grado de Caballero de la Orden Nacional de la Legión de Honor de Francia, en reconocimiento a su actuación en las áreas de Ciencia y Salud. Su gestión priorizará el Sistema Único de Salud (SUS), único sistema de salud pública del mundo que atiende a más de 190 millones de personas, dependiendo el 80% exclusivamente de él para cualquier atención de salud.

El Ministerio de la Ciencia, Tecnología e Innovación también será dirigido por una mujer: Luciana Santos. En su discurso de toma de posesión, la ministra dijo que va “honrará a las miles de mujeres que producen e investigan, honrará la lucha antirracista y la lucha de las personas de raza negra por su espacio en los posgrados y en el campo de investigación”.

Margareth Menezes, cantante y productora cultural, asume el Ministerio de la Cultura. Menezes es embajadora del Folclore y de la Cultura Popular por la IOV/UNESCO, reconocida por el Mipad 100, de la ONU, en 2021, como una de las personalidades de raza negra más influyentes del mundo.

Para superar la herencia del pasado esclavista brasileño, ha vuelto a crearse el Ministerio de la Igualdad Racial. Una mujer será la ministra: Anielle Franco, periodista de raza negra del complejo de favelas de la Marea (Río de Janeiro), con maestría en Relaciones Étnico-Raciales. Feminista antirracista, la directora del Instituto Marielle Franco, inició en 2021 el proyecto Escuela Marielles de formación política de niñas y mujeres negras, periféricas y LGBTQIA+. Anielle es hermana de Marielle Franco, concejala asesinada en Río de Janeiro en 2018. “El fascismo, así como el racismo, es un mal que hay que combatir en nuestra sociedad” (Anielle Franco).

La senadora Simone Tebet, presencia fundamental en la elección de Lula de Silva, será la ministra de la Planificación. “Voy a un ministerio que hoy es extremadamente masculino. No solo quiero tener mujeres, sino mujeres negras”. Su secretaría tendrá equilibrio de género: Son 3 hombres y 3 mujeres en la jerarquía de mando.

El Ministerio de Deportes tendrá una mujer en el mando por primera vez. Ana Moser trabajará por la inclusión de atletas trans.

El protagonismo de la mujer se producirá también en las presidencias del Banco de Brasil, con Tarciana Medeiros, y en la Caja Económica Federal, presidida por Maria Rita Serrano.

Todavía hay más. El protagonismo de la mujer tendrá lugar en dos áreas que caracterizan el gobierno Lula: pueblos indígenas y medio ambiente.

Pueblos indígenas: “Nunca más habrá un Brasil sin nosotros”

Para combatir 500 años de genocidio y expolio, por primera vez en la historia de Brasil se crea un Ministerio para los Pueblos Indígenas. Y una mujer indígena será ministra de Estado. Sônia Guajajara. En mayo de 2022, fue elegida por la revista Time como una de las 100 personas más influyentes del mundo. Nacida en la Tierra Indígena Araribóia, pertenece a la rama lingüística Tupi. Actualmente, son hablados más de 160 lenguas y dialectos por los pueblos indígenas en Brasil.

El Ministerio tiene como función reconocer, garantizar y promover los derechos de los pueblos indígenas; proteger los pueblos aislados y de recientemente contactados; delimitar, defender y gestionar territorios y tierras indígenas; monitorear, fiscalizar y prevenir conflictos en tierras indígenas y promover acciones de expulsión de invasores de esas tierras. Integran el Ministerio dos órganos antes vinculados al Ministerio de Justicia y Seguridad Social: la Fundación Nacional de los Pueblos Indígenas (FUNAI) y el Consejo Nacional de Política Indigenista (CNPI), creado en 2015 por Dilma Rousseff para garantizar la participación de los indígenas en la formulación de políticas, pero fue extinguido por Bolsonaro.

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La FUNAI será presidida por primera vez por una mujer. Joenia Wapichana vive en la Amazonia, frontera con Venezuela. Joenia, que tiene Máster en Derecho Internacional por la Universidad de Arizona, acumula una larga trayectoria en la defensa de los pueblos originarios. Fue la primera mujer indígena en ejercer la abogacía en el país, también la primera diputada federal indígena de Brasil.

El Ministerio tendrá el gran desafío de articular políticas dirigidas a los 305 pueblos indígenas brasileños y la defensa de sus territorios. Brasil tiene 722 territorios indígenas conocidas. Todos ellos deberían haber sido delimitados en 1993, según la Constitución Federal, pero solo 487 fueron ratificados (conclusión del proceso de demarcación). Además de la Secretaría Ejecutiva, el Ministerio está formado por tres secretarías con siete departamentos: Secretaría de Derechos Ambientales y Territoriales Indígenas, Secretaría de Gestión Ambiental y Territorial Indígena, Secretaría de articulación y Promoción de Derechos Indígenas, Departamento de Mediación y Conciliación de Conflictos Territoriales Indígenas.

El nombramiento de dos liderazgos indígenas significa el reconocimiento efectivo de los pueblos indígenas y con especial relevancia en el protagonismo de las mujeres indígenas.

Medio ambiente y cambio climático

La comunidad internacional estaba preocupada por Brasil con el aumento descontrolado de la deforestación, de la invasión de las tierras indígenas y el desmantelamiento de los órganos de inspección ambiental durante gobierno Bolsonaro.

Por eso, en el primer día de gobierno, Lula de Silva firmó seis decretos: Creación de la Comisión Interministerial Permanente de Prevención y Control de la Deforestación; Restablecimento del Plan de Acción para la Prevención y Control de la Deforestación en la Amazonia Legal; Planes de Acción para la Prevención y Control de la deforestación en el Cerrado, la Mata Atlántica, en la Caatinga, en la Pampa y el Pantanal, asumidos por el Consejo Nacional del Medio ambiente; Reactivación del Fondo Amazonia paralizado en el último gobierno, incluso con la donación de más de R$ 3 mil millones traspasados por Noruega y Alemania. Noruega retomó el programa y el presidente de Alemania anunció la liberación de fondos. Lula firmó el retorno de la Agencia Nacional del Agua (ANA) y del Servicio Forestal Brasileño (SFB). Estas medidas son fuertes signos de protección del medio ambiente.

El Ministerio del Medio Ambiente y Cambio Climático, el más estratégico del siglo XXI, será liderado por una mujer: Marina Silva. 20 años después, la “hija de la Amazonia” y amiga de Chico Mendes retoma su condición de ministra de Estado: “La emergencia climática se impone. Queremos destacar aquel que es actualmente el mayor desafío global para la humanidad. Países, personas y ecosistemas se muestran cada vez menos capaces de hacer frente a las consecuencias. Los más pobres son los más afectados” (Marina Silva).

Marina firmó decretos fundamentales para la protección ambiental como el restablecimiento de medidas de lucha contra la deforestación de la Amazonia y la derogación de la normativa de Bolsonaro que incentivaba la minería ilegal en la Amazonia.

El Ministerio tendrá seis secretarías: Biodiversidad, Floresta y Derechos de los Animales; Medio ambiente Urbano y Calidad Ambiental; Cambio Climático; Bioeconomía; Control de la deforestación y Quemas; Pueblos y Comunidades Tradicionales y Desarrollo Sostenible.

Marina sueña que la futura generación sea sostenibilista: “La sostenibilidad no es una manera solo de hacer, es una manera de ser, es una visión de mundo, un ideal de vida. Esos ideales se están apoderando del mundo. Nuestros hijos y nietos ya nacerán sostenibilistas. Unos serán conservadores, otros serán progresistas, unos capitalistas, otros socialistas, pero todos serán sostenibilistas. Sin la naturaleza la gente no vive. Solo los negacionistas no reconocen el imperativo de esa agenda”.

Señales y palabras: “No olvides a los olvidados”

Silvio Almeida asumió el cargo de ministro de Derechos Humanos y Ciudadanía diciendo que serán revisados los actos del ministerio basados “en el odio”. Negro, el jurista, profesor y filósofo es uno de los mayores intelectuales brasileños de su generación. Es autor del libro Racismo Estructural (2019), uno de los trabajos más influyentes sobre el tema.

Silvio inició su encomienda con un discurso impactante: “Trabajadoras y trabajadores de Brasil, vosotros existís y sois valiosos para nosotros; mujeres de Brasil, vosotros existís y sois valiosas para nosotros; hombres y mujeres negros y negras de Brasil, vosotros existís y sois personas valiosas para nosotros; pueblos indígenas de este país, vosotros existís y sois valiosos para nosotros; personas lésbicas, gais, bisexuales, travestis, intersexo y no binarias, vosotros existís y sois valiosas para nosotros; personas en sin hogar; vosotros existís y sois valiosas para nosotros; personas con discapacidad, personas ancianas, amnistiados, hijos de amnistiados, víctimas de violencia, víctimas del hambre y de la falta de vivienda, personas que sufren con la falta de acceso a la salud, compañeras empleadas del hogar, todos y todas que sufren con la falta de transporte, todos y todas que tienen sus derechos violados, vosotros existís y sois valiosos para nosotros”.

Signo de la Iglesia: “No os olvidéis de los pobres” (Gal. 2, 10)

La Iglesia es el pueblo de Dios. Iglesia no es gobierno. “La Iglesia, en razón de su misión y competencia, no debe en modo alguno confundirse con la sociedad ni vincularse a ningún sistema político específico” (Papa Pablo VI, Gaudium et spes, 76). La Iglesia es sacramento de reconciliación, de justicia y de paz (1Pd 4,8). Pero, no es una secta ni es indiferente a los asuntos humanos. Su relación con los gobiernos está inspirada en su Doctrina Social, independientemente del gobernante.

Su relación con la sociedad civil y los poderes públicos se caracteriza por la cooperación en la defensa de la dignidad humana y del bien común. La Iglesia apoya políticas públicas que protejan a las mujeres, los ancianos, las víctimas de violencia, los pueblos indígenas, las minorías vulnerables, la ampliación de los derechos fundamentales y el cuidado del medio ambiente. “La Iglesia no puede ni debe quedar al margen en la lucha por la justicia” (Papa Francisco, Evangelii gaudium, 183).

La Iglesia, en comunión con toda la sociedad, tiene esperanza de que el gobierno realmente sea capaz de garantizar derechos a todos los ciudadanos, sin ninguna forma de discriminación. “Necesitamos de dirigentes políticos que vivan con pasión su servicio a los pueblos, (…) solidarios con sus sufrimientos y esperanzas; políticos que antepongan el bien común a sus intereses privados; que no se dejen intimidar por los grandes poderes financieros y mediáticos; que sean competentes y pacientes de cara a problemas complejos; que sean abiertos a oír y a aprender en el diálogo democrático; que combinen la búsqueda de la justicia con la misericordia” (Papa Francisco, Mensaje a los participantes en el encuentro de políticos católicos. Bogotá, diciembre de 2017).

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Artículo original en portugués. Traducción de Guillermo Leira.

 

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