La OIT alerta de que a los trabajadores se les obligará a aceptar empleos de peor calidad en 2023

La OIT alerta de que a los trabajadores se les obligará a aceptar empleos de peor calidad en 2023
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que el escenario previsto de insuficiente aumento del empleo y de dificultad para fomentar el trabajo decente pone en riesgo la justicia social. Propone una Coalición Mundial que impulse un nuevo contrato social

Según el nuevo informe Perspectivas sociales y del empleo en el mundo: Tendencias 2023 de la OIT, presentado este lunes, el mundo del trabajo se encuentra ante un escenario de incertidumbre, debido a la desaceleración de la económica mundial.

La principal consecuencia que destaca esta agencia de la ONU de esta crisis, es que la vuelven a pagar los trabajadores y las trabajadoras con el crecimiento del desempleo y mediante la devaluación del derecho a un trabajo decente y, con ello, se les “obligue a más trabajadores a aceptar empleos de menor calidad, mal pagados y carentes de seguridad laboral y protección social, acentuando así las desigualdades exacerbadas por la crisis de la COVID-19“, aseveran en la investigación.

Escenarios

El informe prevé un escenario a la baja con un aumento muy menor del empleo –menos de la mitad– respecto al año anterior. En concreto, un uno por ciento en 2023.  Asimismo, la investigación señala un crecimiento del desempleo, de unos 3 millones, que situaría en 208 millones de trabajadoras y trabajadores sin posibilidad de ganarse el pan y de contribuir al bien común con su trabajo. A escala mundial seguirá habiendo 16 millones de personas desempleadas más que en período de referencia previo a la pandemia.

En relación a la calidad de empleo, este “sigue constituyendo una de las principales inquietudes”, y que “el trabajo decente es primordial para facilitar la justicia social”. Por otro lado, los precios aumentan a un ritmo más rápido que los ingresos nominales por trabajo, la crisis asociada al coste de la vida podría aumentar el número de personas en situación de pobreza.

El empeoramiento de la situación del mercado de trabajo obedece a nuevas tensiones geopolíticas y al conflicto de Ucrania. Pero no solo, también el informe apunta “a la dispar recuperación” pospandemia y a las interrupciones –cada vez mayores– de las cadenas de suministro global. “Todo ello ha dado lugar a una situación de estanflación [la aceleración de la inflación coexistiendo con tasas de desempleo elevadas], que conjuga simultáneamente una inflación elevada y un crecimiento económico insuficiente, por primera vez desde el decenio de 1970”, indica la publicación.

Brechas

El informe también subraya que la situación de las mujeres y de los jóvenes “es particularmente adversa”. La tasa de participación de las mujeres en el trabajo es del 47,4% en 2022, frente al 72,3% de los hombres. Esta brecha de 24,9 puntos porcentuales significa que “por cada hombre económicamente inactivo haya dos mujeres en la misma situación”.

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Por otro lado, los jóvenes de 15 a 24 años se encuentran ante “graves dificultades para encontrar y mantener un empleo digno” y sufren una tasa de desempleo tres veces superior a la de los adultos. Además, más de uno de cada cinco jóvenes, (el 23,5%) no trabaja, no estudia, ni participa en algún programa de formación.

Coalición mundial por la Justicia Social

“La necesidad de fomentar el trabajo decente y la justicia social es clara y acuciante“, ha señalado Gilbert F. Houngbo, director General de la OIT. “La superación de todos esos retos requiere que colaboremos para facilitar el establecimiento de un nuevo contrato social a escala mundial“.

En este sentido, Houngbo aboga por una Coalición mundial “que promueva la justicia social a fin de lograr el apoyo necesario a tal efecto, formular las políticas pertinentes y sentar las bases del futuro del trabajo”.

Esta propuesta de Coalición fue lanzada en su primer informe, el pasado mes de octubre, como director general de la OIT. Será uno de los temas que se dialogarán en la próxima Conferencia Internacional del Trabajo, prevista para el mes de junio de este año. Se trata de sentar las bases para un nuevo contrato social mundial, reduciendo las desigualdades, con la promoción del trabajo decente, la protección social universal, la promoción efectiva de los derechos a la salud, la educación, el acceso a los alimentos, la vivienda, el agua y el saneamiento, o el comercio justo.

Para ello, el director de la OIT considera fundamental comprometer a la representación tripartita de la OIT (gobiernos, sindicatos y empresarios), a organizaciones multilaterales, y a instituciones y organizaciones de la sociedad civil que trabajan por la justicia social.

 

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