Dos ayuntamientos murcianos reconocen, a título póstumo, a dos militantes obreros cristianos por su compromiso y testimonio

Dos ayuntamientos murcianos reconocen, a título póstumo, a dos militantes obreros cristianos por su compromiso y testimonio
Cartagena otorga la Medalla de Oro de la ciudad al sindicalista Juan Andreu y Molina de Segura nombra Hija Adoptiva a la librera Justina Jiménez

Los municipios de Cartagena y Molina de Segura, a través de sus respectivas corporaciones locales, han reconocido el testimonio de vida, la entrega a las personas más desfavorecidas y el compromiso sindical, social, cultural y político de dos militantes de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) que fallecieron en el año 2022: Juan Andreu Poveda, el 4 de enero, y Justina Jiménez Salcedo, el 18 de octubre.

El primero de los reconocimientos recayó en el histórico sindicalista de la fundición Peñarroya, Juan Andreu Poveda, que recibió la Medalla de Oro de Cartagena a título póstumo en un acto solemne celebrado el pasado 2 de mayo en el salón de plenos del Palacio Consistorial de Cartagena.

La alcaldesa Noelia Arroyo resaltó la figura de “una persona valiente, luchadora, comprometida, que siempre combatió junto a sus compañeros por aquello en lo que creía”. También explicó que la figura de Juan Andreu Poveda emergió en 1992, “año en que Barcelona celebraba olimpiadas, Sevilla era sede de la Expo Universal, Madrid era Capital Cultural de Europa y Cartagena vivía la peor crisis industrial de su historia”.

Daniel Andreu, hijo del homenajeado, agradeció en nombre de la familia la distinción de la Medalla de Oro en un acto que ha contado con familiares, allegados y compañeros de su progenitor, entre ellos históricos militantes de la HOAC de Cartagena y de Murcia. También resaltó que “mi padre pudo ser quién llegó a ser gracias al apoyo de mi madre en esa lucha”. Una labor que sirvió para que la Cartagena del año 92 conociera a Juan Andreu encabezando manifestaciones y encierros, liderando a sus compañeros y defendiendo sus derechos en medio de la crisis.

En el acto intervinieron Antonio Martínez Ovejero, exconcejal del Ayuntamiento de Cartagena en la primera corporación democrática y exmilitante de la Juventud Obrera Cristina (JOC); Antonio Miñarro, compañero del comité de empresa de Peñarroya; José Luis Romero, secretario comarcal de Comisiones Obreras y amigo personal; Josefina Pérez, amiga personal y compañera a lo largo de toda su vida de militancia; y Aroha Nicolás, exconcejala de Unidas Podemos Izquierda-Unida-Verdes Equo. Cerró el turno de intervenciones el que fuera consiliario de la HOAC, párroco de Santa María la Mayor y compañero de equipo hoacista, Pedro Castaño.

Este expediente incoado a propuesta del grupo municipal Unidas Podemos Izquierda Unida-Verdes Equo señala, entre una amplia trayectoria de activismo sindical y social, que su militancia comenzó “en los años del franquismo, en la parroquia de Santa Lucía y en el seno de la Juventud Obrera Católica (JOC), posteriormente en la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC). En esas organizaciones toleradas por la dictadura pero bajo una estrecha vigilancia policial, comenzó el activismo de un joven Juan Andreu”. Y “todo ello por ser un luchador incansable por los derechos y las libertades del pueblo de Cartagena y, especialmente, su papel en defensa de los derechos de la clase trabajadora durante los conflictos obreros de la reconversión industrial, como líder del Comité de Empresa de la Fundición Peñarroya”.

Mujer de libros y amistad

El Pleno del Ayuntamiento de Molina de Segura, por su parte, aprobó el pasado lunes 27 de mayo, por unanimidad de toda la Corporación el nombramiento, a título póstumo, de Justina Jiménez Salcedo como Hija Adoptiva de la ciudad. Justina, militante del equipo Trinidad de la HOAC de Murcia, falleció el 18 de octubre de 2022. Su vida ha sido todo un testimonio de entrega a los demás, desde su llegada con su familia a este municipio de la industria de la conserva en los años 60 del pasado siglo, con tan solo 13 años de edad, procedente del caserío de El Hornico, de la pedanía caravaqueña de Cañada de la Cruz.

Así lo recoge la Moción aprobada por toda la Corporación municipal, a propuesta del Grupo Municipal Socialista, y en el que se relata pormenorizadamente su trayectoria de compromiso en la JOC y en la HOAC, su apuesta por el mundo de la promoción social y humana a través de la cultura con la librería Demos, impulsada por la propia HOAC y la Editorial ZYX. Asimismo, colaboró y vivió en el barrio de San José Obrero de Alcantarilla –donde trabajó en la ludoteca y en otros proyectos sociales de apoyo al pueblo gitano– y, posteriormente, en el de Fátima, en Molina de Segura, colaborando en la educación de adultos, la asociación de vecinos y en grupos de mujeres. Aquí donó una importante cantidad de libros para la creación de la Biblioteca del Centro Social del barrio que lleva ahora su nombre.

“Justina fue, sobre todo, una mujer del pueblo, comprometida, no a ratos, sino toda su vida. Cada minuto. Cada hora. Cada día. Cada semana. Cada mes. Cada año. Con una intensidad, con una alegría y con una cercanía y empatía impresionantes. Su vida fue una permanente apuesta por el crecimiento personal. Por mejorar cada día como mujer. Un modelo de vida para todos, asida de una profunda fe cristiana para el compromiso con los más desfavorecidos de la sociedad”. Así lo recoge la moción suscrita por los grupos de Vox, PP y PSOE, en un emotivo Pleno al que asistieron sus hermanas María y Juani, otros familiares y amigo y amigas de la HOAC y compañeras de trabajo y de luchas del pueblo de Molina.

 

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