Iglesia por el Trabajo Decente de Jaén pide cuidar el trabajo y el servicio público ante el cierre de la residencia de Siles

Iglesia por el Trabajo Decente de Jaén pide cuidar el trabajo y el servicio público ante el cierre de la residencia de Siles
Iglesia por el Trabajo Decente de Jaén pide extremar el cuidado a los trabajadores y trabajadoras de la residencia de Tiempo Libre de Siles (Jaén) que la Junta de Andalucía ha decidido cerrar

Una delegación de la Iniciativa “Iglesia Unida por el Trabajo Decente” se ha reunido con trabajadoras de la Residencia de Tiempo Libre de Siles que emplea a 22 personas con contratos fijos discontinuos que prestan sus servicios en régimen de externalización.

La Junta de Andalucía, a través de su Consejería de Empleo, ha decidido cerrar las Residencias de Tiempo Libre, alegando falta de rentabilidad económica, pero también su voluntad de abandonar la gestión turística, en algunos de los casos, cediendo su explotación a la iniciativa privada.

La representación de la parte social no solo está en contra de esta política, sino que ha propuesto infinidad de medidas para asegurar su viabilidad y continuidad, como el aumento de los periodos de apertura, la  oferta de plazas gratuitas en periodos de baja ocupación a colectivos de especial atención, la dotación del personal necesario para garantizar la prestación del servicio y el desarrollo de programas de dinamización

ITD de Jaén entiende que la decisión de la Junta supone el desmantelamiento de un servicio público con la triple consecuencia de destruir empleo que contribuye a la fijación de la población en territorio, afectando a esas 22 familias trabajadoras que han prestado sus servicios desde 2006; acabar con un servicio utilizado en su mayor parte por trabajadoras y trabajadores a precios asequibles; y, por último, la degradación de Sierra de Segura, como zona turística, en concreto de la localidad de Siles, cuya residencia es la segunda mayor empresa del municipio y la de turismo en la comarca.

Fomentar el cuidado del trabajo para cuidar la vida

Las organizaciones eclesiales juzgan, a la luz de la fe y la Doctrina Social de la Iglesia, que la Administración autonómica, con el cierre de esta residencia, con el desempleo que acarrea esta decisión y con la subasta de este patrimonio público, patrimonio de las personas trabajadoras, “no está defendiendo la dignidad del trabajo y el trabajo digno desde la perspectiva del bien común”. Desde la Administración, entienden, debería fomentar el cuidado del trabajo para cuidar la vida, buscando las mejores condiciones sociales para que las personas trabajadoras puedan vivir de acuerdo a su dignidad y realizar su humanidad.

El papa Francisco insiste en que “el trabajo nos da dignidad” y ha remarcado que “los responsables, los dirigentes tienen la obligación de que cada hombre y mujer pueda trabajar, pueda ir con la cabeza alta y pueda mirar a los ojos a los demás con dignidad”. Ha llegado a decir que “se comete un pecado gravísimo cuando se “quita el trabajo” a las personas para realizar “maniobras económicas o negocios poco claros”.

Sin el cuidado del trabajo es difícil que haya, socialmente, cuidado de la vida. El trabajo es central en la vida y descuidar el trabajo es descuidar la vida. La idolatría de la rentabilidad económica es devastadora para la vida. El cuidado del trabajo y la vida se convierte en un coste y se tiende a reducir. Esto no es humano ni cristiano, según ITD de Jaén que han querido valorar y reconocer el empeño de los trabajadores y trabajadoras de Siles en cuidarse mutuamente, defender sus puestos de trabajo, amando el trabajo que desempeñan y manifestando el cuidado mutuo.

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Como compromiso con este colectivo laboral las organizaciones eclesiales han manifestado su voluntad de seguir acompañando como han venido haciendo hasta ahora las acciones que tengan planificadas y han registrado una pregunta en el Parlamento Andaluz sobre el futuro laboral de estos trabajadoras y de la zona.

Son seis las residencias de este tipo en Andalucía Aguadulce (Almería), Pradollano (Sierra Nevada, Granada), Marbella, La Línea de la Concepción, Siles (Jaén) y Punta Umbría (Huelva). Las dos primeras se pondrán la venta mientras que las de Málaga y Cádiz será explotadas en régimen de concesión. La de Jaén, como la onubense, serán devueltas a sus ayuntamientos, después de cerrarlas, según la información aparecida en prensa. Las instalaciones se encuentran en enclaves privilegiados que las hacen muy atractivas para las empresas turísticas.

Recorte del servicio 

La Consejería de Empleo asegura que “los trabajadores saldrán beneficiados” de esta operación y ha afirmado que los 341 trabajadores —once funcionarios y 330 laborales, incluidos 163 fijos discontinuos— serán reubicados dentro de la Administración “mejorando sus condiciones laborales”.

Sin embargo, los sindicatos CCOO-A, UGT-A y CSIF-A rechazan de forma unánime el cierre de las residencias de tiempo libre, ante la “incertidumbre” que dicha situación supone para los trabajadores. Es más, CCOO ha puesto en duda la versión de la Consejería y cifra en más de 400 los trabajadores afectados.

Este sindicato ha reprochado al Gobierno andaluz que “año tras año” ha ido “recortando” en estas instalaciones, “eliminando servicios, reduciendo personal, permitiendo el deterioro de las instalaciones, reduciendo plazas y dificultando el acceso de la clientela para justificar esta decisión de privatización y pérdida de empleo”.

UGT ha denunciado “la premura y la falta de información previa”, teniendo en cuenta que están afectados casi 400 puestos de trabajo, con lo que se está llevando este proceso, lo que “hace dudar de la transparencia” de la administración andaluza. Además, critica que se haya tomado la decisión “sin informar ni negociar” con las organizaciones sindicales a pesar de “conocer la temporalidad que hay en la plantilla, poniendo así en peligro la consolidación en sus puestos de trabajo”.

 

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