La OIT constata el “dolor inenarrable” de la población trabajadora de los territorios ocupados de Palestina

La OIT constata el “dolor inenarrable” de la población trabajadora de los territorios ocupados de Palestina
Foto | UNRWA
La operación militar de Israel en los territorios ocupados de Palestina ha provocado que el mercado de trabajo se haya “hundido”, en un contexto de “destrucción generalizada, desplazamientos, matanzas y hambre”, según el último informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

La organización tripartita –reúne a Gobiernos, empresarios y sindicatos– lleva a cabo una misión periódica para evaluar las repercusiones en la población trabajadora de los asentamientos israelíes en los territorios ocupados de la que da cuenta en cada Conferencia Internacional del Trabajo.

Pero este año, no ha podido hacerse presente sobre el terreno. “Lamentablemente, el Gobierno de Israel comunicó a principios de febrero que no podía acoger la misión anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)”, refleja la memoria de su director general, Gilbert F. Houngbo.

Así que, al no poder viajar a la Ribera Occidental del río Jordán, Gaza, Israel ni el Golán sirio ocupado, tuvo que trasladarse a Ammán (Jordania), para intentar recabar la información sobre la situación laboral de la zona.

Una destrucción nunca vista

“Los últimos meses han sido desastrosos para los trabajadores palestinos. Tras la horrible masacre y el secuestro de rehenes para su retención en Gaza perpetrados por Hamás el 7 de octubre de 2023, Israel inició una guerra contra Gaza que ha provocado una matanza y una destrucción de proporciones hasta ahora nunca vistas”, informa Houngbo.

Dada la situación, es fácil imaginar lo que trabajadores, empleadores y sus representantes le trasladaron al director de la OIT: un “profundo dolor”. Ya antes de la guerra, Gaza “no tenía muchos puestos de trabajo que ofrecer” y estaba sumida en “la penuria”. “Ahora apenas si queda empleo” y “persiste el sufrimiento”, advierte.

Más claro lo dice ya en el capítulo de observaciones y recomendaciones: “Hay una desmesurada pérdida de vidas y un dolor inenarrable. Los trabajadores, los empleadores y sus familias han sido desplazados y han perdido su hogar. Los lugares de trabajo están en ruinas. Los pocos puestos de trabajo que había en Gaza antes de la guerra han desaparecido”.

En el momento de redactar su informe, Houngbo constataba que “los llamamientos en favor de una paz sostenible aún no se han escuchado” y decía que “aunque se acuerde un alto el fuego y la ayuda humanitaria pueda entrar en Gaza a la escala necesaria, la población y la fuerza de trabajo de Gaza quedarán marcadas durante años”.

“Las mujeres se verán desproporcionadamente afectadas. La destrucción de capital humano y físico tendrá efectos que perdurarán en el tiempo”, continua el informe, “Gaza está en ruinas”, como es bien sabido, pero otras zonas también se están viendo seriamente afectadas, como la Ribera Occidental debido a la ocupación y las restricciones a la movilidad, así como la expulsión de palestinos del mercado laboral israelí. Incluso auienes conservan sus empleos, “a menudo no reciben la totalidad de su salario, sobre todo los trabajadores del sector público”.

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La violencia de los colonos va en aumento

Pero es que, además, indica, “los asentamientos —que son contrarios al derecho internacional— se han expandido implacablemente” y “la violencia de los colonos va en aumento”, lo que se traduce en “incursiones militares en ciudades y aldeas palestinas, y el establecimiento de puestos de control en torno a ellos”.

El director de la OIT insiste en que “los palestinos necesitan puestos de trabajo decentes para valerse por sí mismos: puestos de trabajo en Gaza, en la Ribera Occidental y también en Israel”, por lo que además de reclamar la paz y proponer la solución de los dos Estados, muestra la disposición de esta organización de Naciones Unidas a colaborar en la creación de puestos de trabajo “en la medida en que la situación sobre el terreno lo permita”.

Añade que “la protección social también debe ampliarse urgentemente”. No en vano, “los trabajadores sin empleo y las víctimas de la guerra apenas cuentan con el más mínimo apoyo” y defiende el acceso de los palestinos al mercado laboral de Israel, lo que “reporta beneficios mutuos”.

Planear la paz, crear trabajo decente

Como es fácil de entender, la OIT concluye que “en la actual situación, las principales preocupaciones están claras. Por encima de todo, deben cesar los ataques, la violencia y el derramamiento de sangre, tanto en Gaza como en la Ribera Occidental”.

Además, añade, “es preciso abordar de inmediato las carencias que ponen en peligro la vida de los palestinos de Gaza. Debe proporcionarse ayuda humanitaria suficiente y sostenida, y facilitarse el acceso a la misma sin impedimentos”. Una asistencia que no solo debe llegar a “las masas desposeídas de Gaza, sino que también la necesitan casi medio millón de palestinos de la Ribera Occidental. Muchos de ellos son trabajadores desempleados sin ninguna fuente de ingresos”.

Finalmente, la OIT reitera “su disposición a trabajar con todas las partes, de manera tripartita, para facilitar y fomentar el trabajo decente y la justicia social para todos los trabajadores de los territorios árabes ocupados”.

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