Mundo rural, dignidad y cultura

Mundo rural, dignidad y cultura
Imagen I Iftikhar Alam (vecteecy)

En el Manifiesto de La Barraca, Lorca (1932) declaraba sobre su labor teatral: «nuestra acción, que tiende a desarrollarse en las capitales, donde es más necesaria la acción renovadora, tiende también a la difusión del teatro en las masas campesinas, que se han visto privadas desde tiempos lejanos del espectáculo teatral». Ya entonces se evidenciaba una dicotomía social entre el entorno urbano, deshumanizado y necesitado de «acción renovadora», y el entorno rural, que se veía «privado» de diversos bienes.

La iniciativa que La Barraca protagonizó se recuerda aún hoy en día como una declaración transgresora contra la desigualdad entre el mundo rural y el urbano respecto al acceso a la cultura. Sin embargo, para ese grupo de artistas universitarios no había política en este proyecto, sino la más honesta vocación de compartir el arte desde la pura convicción de su valor humano.

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