Entidades eclesiales y sindicales reclaman mayor y mejor atención para las personas solicitantes de asilo y protección internacional

Entidades eclesiales y sindicales reclaman mayor y mejor atención para las personas solicitantes de asilo y protección internacional
Foto | Hussein Malla, vía Sección Migrantes&Refugiados Vaticano.
Cáritas, CEAR, UGT y la Comisión Episcopal Española, entre otras organizaciones, elevan la voz en este Día Internacional del Refugiado para exigir a los Gobiernos que protejan el derecho al asilo y la dignidad de las personas en movilidad, que faciliten su tránsito, mejoren las condiciones de atención y solucionen las dificultades burocráticas a las que se enfrentan una vez en nuestro territorio.

Conforme a las cifras aportadas por la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), en la actualidad, «más de 80 millones de personas han tenido que afrontar la pandemia lejos de sus hogares por guerras, persecuciones o amenazas». Asimismo, unas 90 000 consiguieron solicitar asilo en España, aunque solo una de cada veinte solicitudes tuvieron una resolución favorable, mientras la media europea es de una de cada tres. Además, España sigue imponiendo visado de tránsito a personas que huyen de conflictos como los de Yemen, Siria o Palestina.

Según el Ministerio del Interior, en el año 2019, se presentaron en España 118 446 solicitudes de protección internacional, mientras que en 2020 el número bajó a 88 760, siendo el tercer Estado miembro de la Unión Europea con la cifra más alta. Entre los meses de enero y marzo de 2021 se han registrado 13 077 solicitudes. En cuanto a los procedimientos, nuestro país sigue siendo uno de los que menos resoluciones favorables otorga, ya que en el año 2020 se concedieron 4359 estatutos de refugiado, 1401 de protección subsidiaria y 45 262 autorizaciones de residencia por razones humanitarias, principalmente a personas nacionales de Venezuela.

El sindicato UGT se fija, en este día, en la necesidad de «incrementar los medios humanos y materiales de las oficinas de asilo y de extranjería que no se han adaptado al volumen de población que deben atender» y que suponen, muchas veces, la causa de los retrasos, con la angustia, incertidumbre y dificultades que conllevan, en las respuestas a las personas solicitantes de asilo o protección internacional. También reclama que se facilite las homologaciones de títulos para estas personas que faciliten su acceso a un empleo para el que están cualificadas.

Del mismo modo, UGT recuerda que «las personas solicitantes de asilo pueden trabajar por cuenta propia o ajena una vez transcurridos seis meses desde la solicitud» pero existen múltiples dificultades para el acceso al mercado laboral, especialmente en el caso de las personas migrantes. Entre otras, son fundamentales «el desconocimiento de la parte empleadora de que el documento que les acredita como solicitantes de asilo, les habilita a trabajar, o del hecho de que la solicitud pueda ser denegada y en consecuencia se queden en situación administrativa irregular, lo que dificulta la contratación».

Facilitar el tránsito de las refugiadas en lugar de construir muros

Cáritas Europa también ha emitido un comunicado con motivo del 20J, en este 2021 en el que, según recuerda conmemoramos «los 20 años del Día Mundial del Refugiado y el 70 aniversario de la Convención sobre Refugiados de 1951». En el texto, la entidad de la Iglesia: «pide a los responsables políticos que protejan el derecho al asilo y la dignidad de las personas en movilidad, y faciliten su tránsito en lugar de construir muros».

Cáritas muestra su preocupación por las cada vez mayores dificultades para el asilo que se están produciendo en las fronteras de Europa. Especialmente, la organización eclesial recuerda la «Ruta de los Balcanes, donde las personas en movilidad han experimentado condiciones terribles y violaciones de derechos humanos durante años mientras intentaban alcanzar la seguridad en la UE» así como las más de 800 personas que desde comienzos de 2021 han desaparecido en aguas del Mediterráneo y las más de 10 000 que han sido interceptadas y devueltas a Libia en los últimos meses.

Por ello, Cáritas Europa «reclama políticas que faciliten la movilidad humana de una manera segura y organizada (…) e insta a los responsables políticos europeos a repensar su indiferencia, que hace que quienes intentan llegar a Europa se vean atrapados en un «juego» letal, y a que apliquen un enfoque más centrado en el ser humano, respetando los valores y compromisos legales de la UE».

Con el papa Francisco, recuerdan la necesidad de poner en juego los cuatro verbos en la atención a las personas en situación de movilidad: proteger, promover, acoger e integrar.

Tener en cuenta las propuestas de Fratelli tutti

Por su parte, los obispos de la Subcomisión para las Migraciones y Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal Española aprovechan la jornada para «llamar la atención sobre este colectivo de población de más de 30 millones de personas, y que es uno de los más afectados por las consecuencias derivadas de la crisis del coronavirus».

Los obispos recuerdan los retos para nuestras sociedades en la acogida a las personas migrantes y refugiadas que el papa Francisco propone en su última encíclica Fratelli tutti: «incrementar y simplificar la concesión de visados, adoptar programas de patrocinio privado y comunitario, abrir corredores humanitarios para los refugiados más vulnerables, ofrecer un alojamiento adecuado y decoroso, garantizar la seguridad personal y el acceso a los servicios básicos, asegurar asistencia consular, el derecho a tener siempre consigo los documentos personales de identidad, un acceso equitativo a la justicia, la posibilidad de abrir cuentas bancarias y la garantía de lo básico para la subsistencia vital, darles la posibilidad de movimiento y la posibilidad de trabajar, proteger a los menores de edad y asegurarles el acceso regular a la educación, prever programas de custodia temporal o de acogida, garantizar la libertad religiosa, promover la inserción social y favorecer la reagrupación familiar y preparar a las comunidades para los procesos integrativos” (FT 130).