Unai Sordo: Un acuerdo social envía a la sociedad un mensaje de certeza y de salida del túnel

Unai Sordo: Un acuerdo social envía a la sociedad un mensaje de certeza y de salida del túnel
El líder sindical está dispuesto a un “diálogo sin reserva alguna”, advierte de los riesgos que supone una nueva doctrina del shock, basada en recortes de derechos, y no renuncia a la movilización.

El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha comparecido esta mañana en rueda de prensa para presentar las prioridades de su sindicato en los próximos meses. En el preámbulo de su intervención, ha destacado el esfuerzo que los trabajadores y las trabajadoras de servicios públicos y de actividades esenciales siguen realizando con su contribución por combatir la pandemia y a recuperar la movilidad en el país.

En este sentido, Sordo señala que el “lento” proceso de vacunación, no permitirá alcanzar, a corto plazo, la inmunidad colectiva suficiente para contener el virus. Este alargamiento de la pandemia, incrementará los incertezas en la economía, en el empleo y en la insolvencia empresarial. Por ello, es partidario de “seguir el apoyo público” a medidas paliativas como los ERTE, los créditos ICO, etc, que deben “renovarse y potenciarse”.

Una agenda sociolaboral en un escenario de pospandemia

Para el líder sindical, el marco de prioridades se sitúa en “recuperar” una agenda sociolaboral que sirva de “palanca” para la economía. “Hay que trabajar desde ya”, ha enfatizado, para un escenario pospandémico que permita “recuperar el tono económico”. Esta agenda, que comienza a configurarse después de los últimos encuentros con el Gobierno, de lograr un acuerdo en el marco del diálogo social “envía a la sociedad un mensaje de certeza y de salida del túnel. Buena parte de la viabilidad de empresas y sectores requiere de una recuperación de confianza y de pensar en el corto plazo”, afirma.

Sordo es conocedor de que este proceso de acuerdo social no está exento de riesgos. De hecho, alerta de que se instale en el diálogo “una especie de nueva doctrina del shock” que, ante la grave situación y por distintas presiones, sea utilizada como argumento para mantener actitudes inmovilistas como el “ahora no toca” o, en el peor de los casos, responder con políticas de ajuste y recorte. “Cuando se está sufriendo tanto” y está en juego el bien común, es “ahora el momento que toca” abordar una agenda social que además “no tiene contradicción con la eficacia económica”, subraya.

Subida del SMI

Si el marco es el acuerdo en el diálogo social, los temas que el dirigente sindical ha considerado esenciales y prioritarios son: una política de rentas sostenible y coherente, el fortalecimiento de las pensiones y la modernización del modelo laboral.

Se aumentan los salarios pactados en la negociación colectiva, se revalorizan las pensiones, y, sin embargo y de manera incoherente, se congela el salario mínimo interprofesional (SMI). La subida de esta referencia salarial, esencial para los trabajadores más humildes, “es una reivindicación de primer orden. No comprendemos –dice Sordo– esta ‘patada a seguir’ para congelarlo y no vale emplazar al diálogo social para resolverlo, si desde el Gobierno se le da derecho de veto a la CEOE, cuando se dice que si no se acuerda, esto no se toca. Esto no son formas de dialogar”. Una política de rentas coherente es esencial en la distribución de la riqueza del país y para el impulso de la demanda interna y el consumo.

Fortalecimiento del sistema de pensiones

Un segundo capítulo fundamental es el fortalecimiento del sistema público de pensiones. El líder sindical ha señalado algunas cuestiones importantes que procede abordar: corregir “con su derogación” la reforma impuesta en 2013 y “dejar que se implemente y se ejecuten” las medidas del acuerdo del 2011; articular medidas que mejoren los ingresos y sacar del sistema los gastos impropios; y desarrollar las recomendaciones del Pacto de Toledo “que ha costado 10 años lograr un consenso amplio”. Sin embargo, ha querido dejar claro que las medidas que se están especulando –el Gobierno no lo ha planteado en el diálogo– como es el incremento de cálculo de los 25 a 35 años “no son compartidas” por su organización. “La lógica de recortar no puede ser”, asevera.

Modernización del modelo laboral

El tercer tema que ha subrayado, es el relativo a la modernización del modelo laboral. Unai Sordo comparte la necesidad de que esta “modernización” debe superar el esquema de competir “en base a precariedad y bajos salarios”, que es precisamente el modelo de última reforma laboral, que “hay que derogar”, y construir uno distinto, con un diálogo sin reserva alguna “hablando de todo” y buscando el acuerdo “muy preferentemente, pero sin derecho de veto como ha pasado en el SMI”. Para el dirigente sindical este nuevo modelo debe superar los desequilibrios existentes y dinámicas que “son un sumidero de temporalidad”; debe favorecer el trabajo decente y su mantenimiento y debe poner en valor la autonomía de la negociación colectiva. Además, remarca la necesidad de fortalecer el sector público consolidando y rejuveneciendo plantillas.

El conjunto de temas y de propuestas “llevan mucho tiempo encima de la mesa”, ha señalado, al tiempo que anuncia que hay comprometido “un espacio bipartito con la patronal para avanzar en estas negociaciones” para permitir a los cuatro agentes sociales –CCOO-UGT–CEOE-CEPYME– dinamizar mejor la negociación, “sin esperar al gobierno”.

Las importantes inversiones que suponen esta agenda social están estrechamente ligadas a los Fondos de Reconstrucción procedentes de la Unión Europea. En este sentido, el dirigente sindical reclama al Gobierno “prudencia y habilitar” espacios para abordar las “fichas” –compromisos– que se remite a Bruselas, de tal forma que sea compatible y “no capen la capacidad de diálogo social”.

Todo este proceso de diálogo estará acompañado de proximidad con los trabajadores y las trabajadoras, según ha manifestado, para “la explicación de las propuestas” y “sin renunciar a la presión y la movilización”.