Nueva prórroga de los ERTE garantiza protección social y empleo hasta el 30 de septiembre

Nueva prórroga de los ERTE garantiza protección social y empleo hasta el 30 de septiembre
La mesa del Dialogo Social en materia de defensa del empleo alcanza un acuerdo in extremis para prorrogar los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) hasta el 30 de septiembre de 2021. Cuarta prórroga de una  fórmula promovida en esta crisis que protege a los trabajadores y las trabajadoras y a las empresas que finalizaba el 31 de mayo.
UGT y CCOO ven positivo el acuerdo pero creen que consume demasiados fondos públicos. CEOE ha dado su apoyo unánime y CEPYME insta a agilizar las ayudas directas a las empresas.

El Gobierno aprueba este jueves, en un Consejo de Ministros extraordinario que se celebrará a partir de las 16:30 horas, nueva la prórroga de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) hasta el 30 de septiembre. La nueva prórroga de los ERTE mantiene básicamente el mismo esquema de protección a empresas y trabajadores vigente hasta el 31 de mayo, aunque con cambios en los porcentajes de bonificaciones de cuotas a la Seguridad Social. Ahora, estas exoneraciones irán desde el 60% al 100%, concentrándose las más altas en la reincorporación de trabajadores a la actividad.

El esquema de los ERTE que estará en vigor hasta el 30 de septiembre mantendrá las tres modalidades de ERTE actuales: los destinados a los sectores ultraprotegidos y a las empresas vinculadas a su cadena de valor; los ERTE de impedimento de la actividad, y los ERTE de limitación, los dos últimos pensados para restricciones administrativas temporales adoptadas como medida de freno a los contagios de covid (reducción de aforos o prohibición de apertura, por ejemplo).

En los ERTE de sectores ultraprotegidos y su cadena de valor de empresas con menos de 50 trabajadores, las exenciones a la Seguridad Social serán del 95% si los trabajadores se quedan en el ERTE durante todo el periodo de vigencia del acuerdo (junio, julio, agosto y septiembre). En el caso de las empresas con más de 50 trabajadores, el porcentaje de exención será del 85%.

Para los trabajadores que se queden en el ERTE, es decir, cuya relación laboral permanezca suspendida, las exenciones, en el caso de empresas de sectores ultraprotegidos de menos de 50 trabajadores, serán del 85% en junio, julio y agosto y del 70% en septiembre. Si tienen más de 50 trabajadores en plantilla, serán del 75% en junio, julio y agosto y del 60% en septiembre.

En el caso de los ERTE de limitación de actividad, las exoneraciones empresariales a la Seguridad Social serán del 85% en junio y julio y del 75% en agosto y septiembre si la empresa tiene menos de 50 trabajadores. Si tiene más, serán del 75% en junio y julio y del 65% en agosto y septiembre. Para los ERTE de impedimento, las exoneraciones serán del 100% en las empresas de menos de 50 trabajadores y del 90% si tienen 50 o más trabajadores en plantilla.

Actualmente hay alrededor de 558.000 trabajadores en situación de ERTE. De esta cantidad, unos 137.000 se encuentran en ERTE por limitación y cerca de 16.300 en ERTE por impedimento. El resto, algo más de 233.000, se encuadran en alguno de los sectores ultraprotegidos o vinculados a ellos.

Mantenimiento del empleo

Asimismo, la prórroga mantendrá el compromiso de mantenimiento del empleo en su actual redacción, así como la prohibición a las empresas que hagan ERTE de despedir, interrumpir contratos temporales, repartir dividendos y realizar horas extraordinarias y externalizar actividad. Los trabajadores afectados por ERTE seguirán teniendo acceso a la prestación sin periodo de carencia, no les computará el periodo consumido hasta enero de 2022 y la prestación equivaldrá al 70% de la base reguladora, como hasta ahora.

La norma dispone, para el colectivo de fijos discontinuos y aquellas personas que realizan trabajos fijos y periódicos que se repitan en fechas ciertas, la obligación de que las empresas procedan a su incorporación efectiva durante los períodos teóricos de llamamiento de los trabajadores.

En caso de que no puedan desarrollar su actividad en esos periodos, se dispone su afectación por los ERTE vigentes a fecha de entrada en vigor de la nueva prórroga o autorizados con posterioridad.

Por su parte, los profesionales de las artes en espectáculos públicos que tuvieran derecho al acceso extraordinario a las prestaciones económicas por desempleo podrán continuar percibiéndolas hasta el 30 de septiembre de 2021. Esta prestación será incompatible con la realización de actividades por cuenta propia o por cuenta ajena, o con la percepción de cualquier otra prestación, renta mínima, renta de inclusión, salario social o ayudas análogas concedidas por cualquier Administración Pública.

“Consume demasiados fondos públicos”

CCOO y UGT han celebrado el acuerdo pero creen que podría haberse alcanzado con “un menor consumo de fondos públicos” y una estructura “más equilibrada” de exoneraciones. En un comunicado conjunto, ambos sindicatos lamentan que el Gobierno “haya dilatado tanto en el tiempo” el presentar una propuesta que permitiera conciliar posiciones, pues ello ha generado una “incertidumbre indeseada e injustificada en centenares de miles de trabajadores y en las empresas”.

En cualquier caso, ambas organizaciones sindicales subrayan que la consecución de este nuevo acuerdo del diálogo social permite mantener hasta después del verano la protección para los sectores más afectados por la pandemia, las personas en ERTE “en toda su extensión” y las personas con contratos fijos-discontinuos. Asimismo, han destacado que el acuerdo contribuye a mantener el empleo y a situar al país en la mejor situación posible para afrontar la recuperación económica ligada a la superación de la pandemia.

“Este acuerdo contribuye a mantener una red social que ha permitido mantener el empleo y las empresas, pero es necesario poner en marcha un plan de empleo que permita recuperar los puestos de trabajo perdidos durante la crisis”, han concluido.

Por su parte, la CEOE ha dado un apoyo unánime al acuerdo, ya que se adecua a las necesidades de las empresas, “especialmente para aquellas que peor situación y perspectivas para los próximos meses tienen”. En esta misma línea se ha expresado la CEPYME aunque ha advertido de que este instrumento, por sí solo, “no es suficiente para garantizar la viabilidad de muchas empresas que todavía no han retornado a cotas de actividad suficientes”. Por ello, ha instado a agilizar las ayudas directas a las empresas y a no obstaculizar la reactivación económica.