Jesús Fernández, obispo de Astorga: “El acceso al trabajo debe ser un objetivo prioritario”

Jesús Fernández, obispo de Astorga: “El acceso al trabajo debe ser un objetivo prioritario”
Jesús Fernández González, obispo de Astorga, denuncia que “tener cubiertas las necesidades básicas como la salud, la educación, la vivienda, el descanso…, se ha convertido en un lujo para muchos trabajadores que no pueden acceder a un empleo”.

En una carta escrita con motivo del 75 aniversario del nacimiento de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), —puede leerse en la web de este movimiento de trabajadoras y trabajadores cristianos–, el obispo de Astorga y presidente de la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social de la Conferencia Episcopal Española, Jesús Fernández González, expresa el sentir del magisterio social de la Iglesia al señalar que “el trabajo es una realidad absolutamente valiosa para la construcción de la persona, de la familia, de la sociedad. Por ello, como indica el papa emérito Benedicto XVI, el acceso al trabajo debe ser un objetivo prioritario. Creemos en un Dios que se compadece del sufrimiento que el paro y la precariedad laboral causan en tantos y tantos trabajadores. Por eso, según la parábola narrada por san Mateo, sale a distintas horas del día a la plaza a contratar jornaleros para su viña (cf. Mt 20, 1-16)”.

“Desgraciadamente –denuncia Fernández González– estamos ante un bien cada día más escaso y más precario. Las personas son utilizadas como instrumentos de producción y consumo cuyo coste hay que reducir al mínimo. Así se explica, por ejemplo, la sustitución de la mano de obra humana por las máquinas. Pero la persona es lo más importante de todo cuanto existe y sus posibilidades de vida dependen de su trabajo. Tradicionalmente, se ha venido asimilando paro y pobreza. Últimamente, sin embargo, tener cubiertas las necesidades básicas como la salud, la educación, la vivienda, el descanso…, se ha convertido en un lujo para muchos trabajadores que no pueden acceder a un empleo”.

Iglesia comprometida con el mundo del trabajo

En la misiva, el obispo ha reconocido este tiempo de entrega de “personas conscientes de ser una Iglesia comprometida con el mundo del trabajo y deseosa de ser cada día más la Iglesia de los empobrecidos del mundo”, que siguen “gastado su vida en la evangelización del mundo del trabajo, defendiendo la grandeza y dignidad del obrero, la grandeza y dignidad de su tarea”.

“Desde la convicción y el sentimiento de ser amados de Dios, los miembros de la HOAC se esfuerzan cada día por superar el individualismo, la competencia y la avaricia viviendo la comunión, la solidaridad y la austeridad. Trabajan también compartiendo la vida y buscando soluciones en común a las situaciones de dificultad que se les presentan. Y, en fin, se comprometen a compartir el tesoro de la fe en Jesucristo, clave para reconstruir la persona y el mundo”, ha subrayado.

Finalmente, Fernández González reconoce que sin el compromiso de las personas militantes de este movimiento de trabajadores y trabajadoras cristianas “la presencia de la Iglesia y la misión evangelizadora en este ámbito quedarían muy mermadas”. De ahí que deje constancia de la necesidad de nuevos militantes, “nuevos apóstoles obreros, nuevos testigos de Jesucristo que con su espiritualidad, su formación y compromiso evangelicen a sus hermanos” y hermanas.