La brecha salarial de género no se reducirá sin una “estrategia global de cuidados”

La brecha salarial de género no se reducirá sin una “estrategia global de cuidados”
Unos 4.300 euros al año cobran menos las mujeres que los hombres en España, según un reciente informe presentado por CCOO, sindicato que reclama un pacto estatal por los cuidados para acabar con todas las brechas actuales.

Aunque el estudio sindical señala que el 18,6% que separa el salario entre hombres y mujeres representa la brecha de género más baja en los últimos 15 años, todavía sigue siendo “injusta y profundamente discriminatoria”, según la secretaria de Mujeres, Igualdad y Condiciones de Trabajo de CCOO, Carolina Vidal,

El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha reconocido que el dato es “comparativamente positivo”, pero ha coincidido en indicar que es algo que “conviene corregir porque es un dato de desigualdad importante”, en la presentación del informe sobre brecha salarial de género.

“Ante las discriminaciones y las brechas, con un fuerte componente estructural, necesitamos reformas estructurales”, ha defendido Vidal. La responsable sindical ha argumentado que de 2006 al 2014, durante la crisis financiera y los gobiernos del PP, “la brecha no hizo más que crecer”, mientras que “desde 2018 la brecha paulatinamente se ha ido reduciendo”.

La disminución de la brecha salarial, según su opinión, se ha debido fundamentalmente a la subida del salario mínimo interprofesional (smi), pero también al contenido del último Acuerdo por el Empleo y la Negociación Colectiva, “donde se pacta con los empresarios la subida de los salarios”. Esto le ha permitido declarar que por lo que ha concluido que “los cambios legislativos y la intervención en la negociación colectiva funcionan”.

Aunque, Sordo ha coincidido en que “el gran elemento de reducción de la brecha salarial está siendo la subida del smi”, también ha alertado de que su capacidad para continuar reduciéndola “es ya muy pequeña”, por lo que hará falta una estrategia global que afecta al reparto y desempeño de las tareas de cuidado. “No habrá reducción drástica de la desigualdad, si no se libera las mujeres de la vinculación de cuidados que lastran sus carreras profesionales y percepciones salariales”, ha afirmado.

Más años más pobres

Todavía las mujeres viven “más años más pobres” debido, según ha explicado Vidal, a los condicionantes existentes antes de la entrada de las mujeres en el mercado laboral, durante su vida profesional y al acceder a las prestaciones por jubilación, debido a su desigual contribución a la Seguridad Social.

Las mujeres trabajadoras llegan en “peor situación”, al ser educadas y socializadas todavía en “los roles de género”. Pero es que se insertan fundamentalmente en sectores feminizados, a los que se les ha asignado “menos valor social”, teniendo que soportar “más tiempo parcial” y “más interrupciones” relacionadas con las tareas de cuidado.

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De hecho, el 21% de las mujeres se declara inactiva, no tiene ni busca empleo, por estar cuidando de personas dependientes, mayores, discapacitadas y menores, frente al 4,9% de hombres que se declaran inactivos por los mismos motivos.

“Las responsabilidades de cuidados inciden en si trabajamos o no”, ha expresado Vidal, pero también en “tener que hacerlo a tiempo parcial” en mayor medida que los hombres, 12 veces más. El 70% de estos contratos lo han suscrito las mujeres. Pero solo el 10% de ellas lo hace así de manera voluntaria. La sindicalista ha aformado que “si las mujeres tuvieran la misma jornada laboral que los hombres, la brecha salarial se reduciría hasta el 5,7%.

Otra de las causas que explican la menor retribución a las mujeres tiene que ver con los complementos salariales, “una discriminación indirecta”, ya que las mujeres no tienen la misma oportunidad de incluir en sus nóminas conceptos como “penosidad, disponibilidad o nocturnidad”, pero también al ser penalizadas por ser madres. Las mujeres tienen que elegir entre ser madres o tener una relación laboral precaria”. Al tener el primer hijo, cobran un 5% menos que las mujeres que no son madres y al año de tener un hijo ven reducido su sueldo un 11 % con respecto a los hombres que son padres.

Vidal ha vuelto a reclamar un pacto estatal por los cuidados con “tres caminos integrales y transversales”: políticas públicas de los cuidados; empresas que apuesten por la igualdad; y hombres con identidades igualitarias donde ellos se hagan también cargo de los cuidados y reivindiquen una organización del trabajo compatible con la vida y más y mejores servicios públicos, para implantar “una conciliación corresponsable, para ganar más, más dinero, pero también más derechos”.

“Las mujeres queremos ser libres para poder elegir entre cuidar o no, ser madres o no, poder trabajar o no a tiempo parcial y que nuestras opciones vitales no lastren nuestra autonomía laboral y capacidad económica”, ha señaldo Vidal, quien ha apostado por cambiar el concepto de “complementariedad” del salario de las mujeres por unas retribuciones que permitan “la autonomía y el sustento que nos pueda reportar una vida digna”.

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