La agria realidad de los milenials

La agria realidad de los milenials

Sopa de limón
Director: www.lachavala.com
Nacionalidad: España
Intérpretes: Lachavala.com
Estreno: 2020
En www.lachavala.com/sopa-de-limon

Dudamos que la webserie que os presentamos este mes sea un trabajo autobiográfico, por la cantidad de momentos jocosos y absurdos que se le presentan a las dos protagonistas, pero sí tenemos claro que en la creación de esta serie hay mucha historia personal que quiere ser mostrada o denunciada.

Seguro que has leído multitud de artículos que muestran la realidad de las personas entre los 20 y los 35 años que no consiguen articular un proyecto de vida. La «generación más preparada de la historia», pero con pocas posibilidades de prosperar, sin acceso a oportunidades y con la constante amenaza de la precariedad.

Carmen y Nire son dos estudiantes de interpretación, con títulos universitarios previos que buscaban una oportunidad de trabajar como actrices que nunca llegaba. Decidieron que a ellas no las paraba un obstáculo como ese, así que, decidieron montar sus propios proyectos, bajo el paraguas de lachavala.com

Sopa de Limón, que así se llama la webserie, no es más que un irónico y crítico relato de lo hartas que se encuentran ante una situación de la que no son culpables, pero que tienen que afrontar y a la que no pueden encontrarle solución. Una crítica a la precariedad y la falta de oportunidades laborales, que nos lleva a querer ser emprendedores, no por elección, sino porque no hay otra salida; a la gentrificación que producen los pisos de alquiler turístico a costa de reducir la oferta de alquileres y aumentar los precios, lo que nos impide tener un piso donde poder fundar una familia, y seguimos compartiendo piso sine die.

La webserie

Montse y Adela son dos compañeras de un piso minúsculo en el centro de Madrid, 28 metros cuadrados, una sola cama y sin nada de intimidad. Ambas tratan de sobrevivir como pueden. Sin importar cuántos estudios o master hayas terminado, solo hay trabajo precario y sin condiciones laborales dignas.

Todo comienza con la llegada de Adela a casa, acompañada por uno de sus clientes, un turista irlandés que en plena borrachera decide lanzarse al vacío en el templo de Debod y el resto de sus colegas hacen que las dos compañeras de piso vivan una serie de catastróficas desdichas en las que las redes sociales y los vídeos virales, los abusos de su casera, y la compañía de una vecina tan estirada como comprometida con el cambio climático. Solo ellas serán capaces de salir adelante, aunque esa llegada a Ítaca solo sea un macguffin (recurso argumentativo sin más relevancia que hacer que avance la trama) para poder hablar de la realidad a la que tanto joven, y no tan joven, se enfrenta cada día.

Una serie fresca y sencilla de vez, solo uno de los capítulos dura más de diez minutos, cargada de humor, de ironía y de crítica hacia una sociedad en la que los jóvenes universitarios y preparados nos encontramos a los pies de los caballos y en la que los migrantes, las personas en riesgo de exclusión ni siquiera cuentan para nada.