Propuesta sindical para la reconstrucción: un modelo productivo, laboral y social sostenible

Propuesta sindical para la reconstrucción: un modelo productivo, laboral y social sostenible

CCOO y UGT han presentado las propuestas a debatir en el marco de la mesa del diálogo social que proponen para consensuar las medidas para superar la actual crisis económica provocada por la COVID-19, con la vista puesta en un “nuevo modelo productivo, laboral y social sostenible”.

Unai Sordo, secretario general de CCOO, y Pepe Álvarez, de UGT, han presentado su propuesta para el desarrollo económico de la próxima década que pasa, a su juicio, por la puesta en marcha de un “nuevo modelo productivo, laboral y social sostenible”. La presentación se ha producido el mismo día en que la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, comparecían en el Congreso, en la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica, como aportación para el debate público.

En el documento Un país con futuro. Más social. Más igualitario. Más productivo. Más verde. Propuesta sindical para la construcción de un nuevo país, ambas centrales de trabajadores proponen un nuevo marco de relaciones laborales que “fomente el empleo estable, los salarios suficientes, la conciliación y las empresas productivas”.

“Los sindicatos de clase hacemos una apuesta clara por tratar de buscar consensos profundos para el desarrollo económico para la próxima década, como expresa el documento que presentamos”, ha señalado Sordo en la rueda de prensa conjunta en la que han dado a conocer su visión para el futuro próximo del país. Según ha explicado el secretario general de CCOO, las propuestas pretenden ser la guía para una mesa de diálogo social que es urgente poner en marcha”.

Diálogo social para un nuevo acuerdo industrial y laboral

También el secretario de UGT ha pedido al gobierno que “más allá de participar en la comisión parlamentaria para la reconstrucción, convoque una mesa de diálogo social presencial y acuerde esta reconstrucción con las organizaciones sindicales y empresariales”.

Ambos sindicatos apuestan por impulsar las capacidades industriales del país, a través de un plan estratégico por la industria y la modernización de los sectores claves para la generación de riqueza y empleo. En este sentido, hacen una apuesta clara por la sostenibilidad ambiental y la transformación digital, así como por la innovación a través de una estrategia de I+D+i.

En materia laboral, CCOO y UGT urgen a hacer frente a la precariedad laboral estructural del mercado de trabajo en España, pasando por la derogación de la actual legislación (reformas laborales de 2008 y 2012). En este sentido, Unai Sordo ha advertido de una posible devaluación salarial derivada de la crisis: “ “Las empresas ahora mismo tienen todas las herramientas que les dio la reforma laboral y, por tanto, hay que tocar aspectos centrales de esa reforma para evitar esa caída generalizada de salarios, que no favorecería ni a los trabajadores ni a la marcha de nuestra economía, y retomar todo lo que tiene que ver con eliminar la prevalencia del convenio empresa o las condiciones de subcontratación”, ha dicho.

En palabras de Pepe Álvarez: “no vamos a renunciar a la derogación de la reforma laboral y queremos que se haga en una mesa de diálogo social. Se puede hacer derogándola y sustituyéndola por la ley anterior o por un acuerdo con los agentes sociales”.

Piden al Gobierno un intenso esfuerzo de gasto público, aunque signifique “más deuda a corto plazo”.  Es imprescindible“, ha manifestado el líder de UGT, Pepe Álvarez. Como también una reforma fiscal que grave en mayor medida a las rentas más altas.

El destino de esa amplia inyección de millones debe ser, según la propuesta de las centrales, para planes “renove” destinados a la industria y la construcción, con el objetivo de impulsar estos dos sectores y reducir la dependencia estructural de la economía española en el turismo. Una fuerte inyección de recursos que para los sindicatos debería servir para reactivar rápidamente la economía e incentivar a las empresas a sacar en masa a sus trabajadores de los ERTE. Con el consecuente alivio económico a corto plazo que ello implicaría para las arcas de la Seguridad Social.

“Tenemos que detectar qué sectores productivos tienen futuro en nuestro país”, ha manifestado el máximo dirigente de CCOO. Lo que, en su opinión, pasa por un mayor peso de la industria, elevando su participación en el PIB español del actual 14% (y en descenso), hasta el 20%. También por programas de gasto público que generen empleo en la construcción, pero apostando por la rehabilitación de edificios bajo criterios sostenibles y no tanto por la nueva edificación. “Debemos aprender de los errores del pasado”, ha declarado Sordo.

Una banca pública para vehicular inversiones y garantizar el crédito a las pymes y a los autónomos es otra de las patas sobre las que las centrales aspiran a edificar ese pacto para la reconstrucción. Pues las centrales consideran que la fórmula de los créditos avalados por el ICO para dotar de liquidez a las compañías en los primeros compases de la pandemia no ha funcionado correctamente y ha beneficiado en mayor medida a las grandes empresas.”La banca pública debe ser una apuesta estratégica, […] no tiene sentido privatizar Bankia, sino que debe ser el instrumento de financiación pública por excelencia para este nuevo tiempo”, reza el documento elaborado conjuntamente por CCOO y UGT.

Las centrales también consideran necesario acometer una reforma fiscal para gravar en mayor medida a las rentas más altas. Lo consideran así para evitar que el gasto público que está desplegando actualmente el Gobierno, y al que le exigen que lo incremente, no se traduzca en los próximos años en un repunte del déficit y todo ello se traduzca en futuros recortes.

“Hay que aumentar y fortalecer el tamaño de nuestras empresas y hacerlas más resistentes frente a las crisis”, ha manifestado Álvarez. Las pymes españolas han sido el primer foco de la destrucción de empleo durante la pandemia. Según datos del Ministerio de Trabajo actualizados este miércoles, el 77% de los empleos destruidos en los tres primeros meses de pandemia fueron en empresas de menos de 250 trabajadores.

Documento 

Documento conjunto un país con futuro-definitivo