Venid, benditos

Venid, benditos
Esta pandemia que nos afecta tan dolorosamente ha puesto de relieve dimensiones de nuestra existencia que estaban ocultas; nos ha enfrentado de manera brusca con nuestra propia realidad.

El papa Francisco, en la recién publicada encíclica Fratelli tutti, lo describe: «El dolor, la incertidumbre, el temor y la conciencia de los propios límites que despertó la pandemia, hacen resonar el llamado a repensar nuestros estilos de vida, nuestras relaciones, la organización de nuestras sociedades y, sobre todo, el sentido de nuestra existencia» (33).

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