El Gobierno otorga capacidad de veto a los empresarios en la subida del SMI

El Gobierno otorga capacidad de veto a los empresarios en la subida del SMI
La segunda reunión entre los interlocutores sociales y el Ministerio de Trabajo para fijar el salario mínimo interprofesional de 2021, terminó ayer sin acuerdo y con la puerta abierta a un veto de los empresarios.

La representación de los trabajadores reivindica un incremento superior al 0,9%, que se acerque al 60% del salario medio, como establece la Carta Social Europea, mientras que la CEOE se opone, con el argumento de que complicaría la viabilidad económica de sectores fuertemente golpeados por las crisis como los servicios, la hostelería y el comercio.

El salario mínimo interprofesional (SMI) actualmente es de 950 euros al mes, en 14 pagas. CCOO y UGT aspiran a establecer una retribución mínima en torno a los 1100 euros.

Para CCOO y UGT, “el SMI es un instrumento fundamental para avanzar en la cohesión social, territorial y sectorial. Nuestro país tiene un gravísimo problema de desigualdad y de pobreza laboral, que exigen el avance progresivo del salario mínimo como herramienta predistributiva que permite avanzar en una mayor cohesión e igualdad de la sociedad”.

Dos millones de trabajadores pendientes

No se entendería, apuntan las centrales sindicales, que “el salario de los trabajadores que se encuentran en una situación más vulnerable al margen de la negociación colectiva, –aproximadamente dos millones de trabajadores se verían beneficiados de la subida del SMI– se quede atrás, y vuelvan a ser estos trabajadores los que carguen con la crisis socioeconómica”.

El escenario económico del próximo año no solo justifica una subida del SMI, sino que la hace necesaria para acelerar la recuperación económica a través de la dinamización del consumo y la demanda interna, en su opinión.

El Gobierno, a la espera

El Gobierno, representado en la mesa de negociación por el Ministerio de Trabajo, de momento deja hacer a los agentes sociales, sin presentar una propuesta diferente que desbloque la situación y apela a mantener abierto el diálogo hasta ver cómo sindicatos y patronal acercan posturas, lo que los sindicatos han criticado con dureza: “El Gobierno no puede otorgar derecho de veto a CEOE con el mensaje “si no acordáis subida del SMI, no se sube”.

Dadas las fechas, los agentes sociales ya barajan el 28 de diciembre como la fecha idónea para continuar esta negociación. De no tomarse una decisión antes de fin de año, el diálogo social en este punto podría extenderse hasta enero del nuevo año y establecer una subida retroactiva.