Pandemia y precariedad laboral

Pandemia y precariedad laboral

¿Cómo está afectando la pandemia al mundo del trabajo? ¿Cómo están viviendo las personas con precariedad laboral estos tiempos? ¿Cómo podemos situarnos ante esta realidad? Retomando el espacio de encuentro de las Trobadas HOAC, los trabajadores cristianos de la diócesis de Segorbe-Castellón reunieron a varios testigos directos para conocer, de primera mano, el impacto de la pandemia.

La primera intervención la hizo Justo Cano, recolector de naranja desde hace 20 años, sindicalista y activista social, para relatar que sufren en carne propia el haber sido penalizado por reivindicar lo que es de justicia, que se cumpla el convenio laboral en su empresa. Muy afectado, ha compartido la realidad de otros temporeros que se encuentran en la precariedad absoluta: trabajando sin contrato, sin cotización a la seguridad social, trabajando jornadas de más de 8 h por la mitad de lo que establece el convenio, sin ninguna seguridad en su puesto de trabajo

Seguidamente, intervino Luis Macareno, jornalero y miembro del comité de empresa, con una aportación que ha servido para desgranar la realidad del sector que abarca la recolección en el campo y el manipulado de la fruta en los almacenes. Como sector esencial, no ha detenido su actividad este tiempo de pandemia, no conocen los ERTE y este tiempo los sueldos han seguido entrando en casa… pero la realidad en cuanto a condiciones laborales o en cuanto a prevención de riesgos laborales sigue siendo muy distinta según empresas y según exista o no en ellas representación sindical. Macareno afirma que “son pocas empresas las que cuidan a sus trabajadores, una mayoría los consideran números”.

Por su parte, Olimpia Aznar, técnica del servicio de empleo de Caritas diocesana, ha relatado la situación de las personas trabajadoras que acompañan desde esta entidad de la Iglesia, tanto del sector formal como informal. Todas ellas se han visto afectados por la pandemia, especialmente el colectivo sin contrato, por el aumento de la precariedad, por la imposibilidad en el acceso a rentas y subsidios, por el contexto de inseguridad vital, por el agrandamiento de la brecha digital, por la ralentización de muchos trámites administrativos “trabajadores que se convierten en un colchón de mano de obra barata”.

Algunas pistas de actuación

“Este sistema ya no se aguanta, Tenemos que cambiarlo, tenemos que volver a llevar la dignidad humana al centro y que sobre este pilar se construyan las estructuras sociales alternativas que necesitamos” son palabras del papa Francisco que dirigió a los participantes en uno de los encuentros mundiales de movimientos populares. Las citaba Francisco Porcar, responsable de Formación de la HOAC diocesana, para ilustrar cómo situarnos como ciudadanos –también como cristianos y cristianas– ante esta realidad y manifestar que la crisis social provocada por la pandemia no ha creado la precariedad, “sino que la ha agravado y nos la ha hecho más visible si cabe. Es el sistema económico y social quien vive de la desigualdad provocando así un problema estructural. En su intervención nos ha ido desgranando algunas pistas de actuación: El acompañamiento a las personas excluidas para buscar alternativas junto con ellas; priorizar el rescate de los sectores más precarizados del mundo obrero; el empeño por luchar la dignidad en el empleo y la promoción de un caldo de cultivo social que apoye y defienda esta propuesta con fuerza; la recuperación de prácticas de solidaridad y fraternidad; el replanteamiento de nuestro estilo de vida consumista para vivir de forma que sea compatible construir la dignidad”.

Finalmente se abrió un turno de palabras para que los participantes pudieran preguntar y compartir experiencias. El encuentro fue muy interesante y permitió a los asistentes compartir lo que está pasando desde el testimonio de las personas. También nos permitió conocer algunas pistas sobre como podemos situarnos ante esta realidad, ya sea como cristianos o como persona comprometida por un mundo mejor. Esperamos que estos encuentros nos ayuden a todos a tomar conciencia y a no perder la esperanza de que juntos podemos trabajar por un mundo mejor.

Vídeo del encuentro