Acabar con el dolor y la muerte en las fronteras y centros de extranjeros

Acabar con el dolor y la muerte en las fronteras y centros de extranjeros
“Contemplar la Cruz hoy exige movilizarnos para romper tantas cruces como siguen pesando y matando a hermanos y hermanas nuestras”, particularmente, personas inmigrantes, ha afirmado, el responsable del Centro Pastoral San Carlos Borromeo de Entrevías, Javier Baeza.

“Contemplar la Cruz exige juntarnos, crear comunidad para re-inventar tantos nuevos modos para bajar de la cruz a tantos crucificados. Contemplar la cruz, adorar al crucificado para preñar de humanidad la lucha contra la injusticia”. Esta es parte de la reflexión que el pasado viernes santo, día en el que la Iglesia conmemora la crucifixión de Jesucristo, ofreció Javier Baeza, como parte de la oración interreligiosa por las víctimas de la inmigración HOAC de Valencia, Centro Cultural Islámico de Valencia y los colegios salesianos don Bosco y San Antonio Abad y el centro juvenil Amics.

Debido a la pandemia, este año, no ha podido llevarse a cabo a las puertas del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Zapadores, por lo que la celebración se ha realizado a través de la conexión por internet de desde diferentes puntos de la geografía española, con la participación, además del presbítero de la diócesis de Madrid, del militante del a HOAC de Alicante, Manolo Copé, y varios representantes de la comunidad islámica.

En su intervención, al comentar el pasaje evangélico de la pasión, Baeza ha insistió en que “callar hoy, no denunciar las causas, conformarnos con las circunstancias inhumanas de acogida o incluso gritar contra los Cie y olvidarnos de visitar a las personas que los habitan y olvidarnos de abrir nuestras casas para acoger; mirar impasibles esas políticas europeas anti-migrantes… Todo eso es compartir el calorcito, como Pedro, de quienes siguen situándose contra el Otro”.

En su apelación al papel de la comunidad cristiana ante el drama de las migraciones, especialmente, el que se vive dentro de los muros de los CIE, Baeza llamó a “mantener esa tensión de acompañar y que lo próximo se vuelva prójimo”, al estilo en que lo hicieron las mujeres al pie de la cruz:

“En medio del destrozo de la condena de Jesús -que es el destrozo muchas veces del trato ofrecido a las personas migrantes- cómo el Evangelio señala que estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena. Las mujeres. En medio de la agonía, la imagen del calor de Pedro dispensado por el poder que mata, frente al calor de estas rotas mujeres que a pesar de las consecuencias siguen al pie de la Cruz. Porque ahí estuvieron, experimentaron el grito rebelde y pleno de la Resurrección”.