La fragancia del agradecimiento

La fragancia del agradecimiento
El agradecimiento es una flor que derrama su perfume en los patios de nuestros corazones ante la grandeza del servicio que las residencias y centros de mayores prestan, día a día, a las familias que no pueden atender, como quisieran, a sus padres o abuelos.

Nuestro agradecimiento desprende cuatro aromas con los que queremos ungir y honrar a todos y cada uno de los trabajadores y trabajadoras que han acompañado a nuestros padres y abuelos en el último tramo de sus vidas.

El primero es el aroma del «reconocimiento». La sociedad sigue sin reconocer, de verdad, el verdadero alcance de lo que es y representa la labor de los cuidadores y cuidadoras de nuestros mayores. Sigue sin acceder a la conciencia profunda de la relevancia y significatividad de su tarea. Sirvan estas palabras de himno de homenaje a todos y cada uno de ellos.

Contenido exclusivo para personas o entidades suscritas. Para seguir leyendo introduce tus datos o suscríbete aquí. Si no los recuerdas, haz clic aquí