Las empresas deben prevenir los riesgos del calor en el trabajo

Las empresas deben prevenir los riesgos del calor en el trabajo
Temporeros en Lleida. Foto | Vía Adrián Ropero
El calor previsto para estos días aumenta los riesgos para la salud de los trabajadores, por lo que los sindicatos piden a las empresas que pongan en marcha las medidas preventivas necesarias y a las administraciones que extremen la vigilancia.

Aquellas personas que desarrollan su jornada a la intemperie en sectores como jardinería, limpieza, construcción, o en lugares cerrados sometidas a altas temperaturas, como cocinas, hornos, etc., más aún cuando rige la obligatoriedad de usar las mascarillas, están expuestas al riesgo de sufrir golpes de calor que pueden agravar las enfermedades cardiacas previas o desencadenar accidentes laborales.

Los sindicatos, ante el pronóstico meteorológico para estos días, conminan a las empresas a cumplir con de la legislación relativa a la prevención de riesgos laborales, en especial la implantación de la jornada intensiva de verano, si así lo tienen recogido en sus calendarios laborales o convenios colectivos y a informar a sus trabajadores sobre los riesgos y medidas preventivas asociadas a sus empleos.

Las organizaciones empresariales deben proveer a sus trabajadores de protección solar (gorra, crema solar), permitirles la hidratación de forma continuada y programar descansos a la sombra. Incluso para reducir la exposición al sol en las horas de más calor, deben adaptar los horarios de trabajo. Las trabajadoras embarazadas deben ser protegidas de modo específico. De constatarse el estrés térmico, la actividad laboral puede ser paralizada al entender que los trabajadores quedan sometidos a un riesgo grave e inminente.

Las instituciones públicas y la Inspección de Trabajo deben extremar la vigilancia para evitar los accidentes laborales derivados de la exposición a altas temperaturas, puesto que los accidentes en el trabajo son una lacra que ya se ha cobrado la vida de demasiadas personas trabajadoras en nuestro país.

Recomendaciones

Para atender a una persona afectada por un golpe de calor hay que colocarla en una zona a la sombra y en un ambiente frío; desvestirlo, darle duchas con agua fría, nunca inferior a los 18 grados; darle de beber agua fría, si está consciente y si no, colocarlo en posición de seguridad, recostado sobre un lateral de su cuerpo, con la cabeza ligeramente ladeada, el brazo inferior atrás, extendido, el superior flexionado hacia adelante y arriba y las piernas flexionadas, más la superior que la inferior. Otra posibilidad es cubrir el cuerpo con toallas húmedas, cambiándolas con frecuencia y, preferiblemente, en combinación con un ventilador.

En cuanto sea posible, se debe contactar con un médico y llevar al paciente al hospital lo más pronto posible. A menudo, pueden precisar oxígeno, la administración de suero por vía intravenosa y, algunas veces, medicación.