Regalamos gafas para ver una nueva humanidad

Regalamos gafas para ver una nueva humanidad

Salgo de casa y veo gente que, como yo, se dirige a sus puestos de trabajo. Algunos serán empleos decentes, pero otros, por sus rostros creo adivinar, serán precarios, peligrosos o con sueldos insuficientes para una vida digna.

De camino a la estación, distingo a dos personas charlando, apoyadas en la fachada de un bar. Se pasarán buena parte del día así, sin mucho que hacer, sin apenas esperanza, víctimas del desempleo. Cuando éramos jóvenes compartí con ellos muchas partidas de futbolín.

Suena el móvil. Una amiga me consulta sobre un problema que tiene con su madre, a la que cuida y que sufre una importante dependencia. También me habla de un asunto que surgió en la última reunión de la asociación vecinal del barrio, en la que participa. Después de la llamada, me imagino que seguirá con sus tareas de casa. Habrá quien diga que mi amiga no puede tener una pensión de jubilación, porque no ha “trabajado” nunca. Ciertamente, nunca ha tenido un empleo remunerado, pero trabajar… ¡para varias pensiones!

Mi hija ha finalizado los estudios y empieza a buscar un empleo. Me pregunto si tendrá más suerte que mis amigos del futbolín, si la gente joven tendrá oportunidad de participar en la construcción de una sociedad… linda (me gusta esta palabra; si algo es lindo no es feo, ni injusto, ni insolidario, ni egoísta…).

Creo que estoy en Pastoral Obrera porque tengo ojos para ver estas cosas. En realidad, no solo ojos, también tengo las gafas que me regalan los diálogos con otras personas. Suelo plantearle dudas a mi amigo Jesús y me da rabia que no sea más concreto, pero a veces me desvía la mirada, que yo tenía despistada en las alturas, y me la baja hacia fulanito o menganita… Hay que cambiar algunas cosas. No puede ser que la organización de la sociedad o la economía provoquen el descarte de tantas personas.

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Es una suerte compartir estas miradas en el equipo de Pastoral Obrera y con otras personas y entidades, a través de la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente. Somos Iglesia y tenemos una mirada que ofrecer a la humanidad. Regalamos gafas para ver el camino hacia una sociedad fraterna y humanizar el mundo. ¿Quién da más?

 

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