El papa Francisco pide hacerse cargo «de los que no tienen trabajo»

El papa Francisco pide hacerse cargo «de los que no tienen trabajo»

El papa Francisco, en la homilía de la Eucaristía del Corpus Christi, no solo comentó la importancia de actualizar el Memorial cristiano, sino que también hizo un llamamiento a “hacerse cargo de los que tienen hambre de comida y de dignidad, de los que no tienen trabajo y luchan por salir adelante”. 

La celebración de la santa misa en la solemnidad del santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo le sirvió a Francisco para abundar en la profunda espiritualidad de la Eucaristía, que nace de la necesidad de “hacer memoria”, en el sentido de “anudarse con lazos más fuertes”, “sentirse parte de una historia, es respirar con un pueblo”.

Así, la Eucaristía no son “solo palabras”, “no solo la Escritura”, ni “solo símbolos”, sino “un Alimento, pues es difícil olvidar un sabor”, de tal modo que “la Eucaristía no es un simple recuerdo, sino un hecho; es la Pascua del Señor que se renueva por nosotros”. Precisamente, después de haber visto como las celebraciones litúrgicas habituales tuvieron que ser modificadas para contener la extensión de la COVID-19, Bergoglio ha recordado las palabras el Evangelio donde se dice: “Haced esto en memoria mía”. Es decir, “reuníos y como comunidad, como pueblo, como familia, celebrad la Eucaristía para que os acordéis de mí”.

El Papa explicó que el sacramento de la Eucaristía, también,”sana nuestra memoria herida”, “ante todo, cura nuestra memoria huérfana“, “nos comunica el amor del Espíritu Santo, que consuela, porque nunca deja solo a nadie, y cura las heridas”, pero “sana nuestra memoria cerrada. “La Eucaristía quita en nosotros el hambre por las cosas y enciende el deseo de servir. Nos levanta de nuestro cómodo sedentarismo y nos recuerda que no somos solamente bocas que alimentar, sino también sus manos para alimentar a nuestro prójimo”.

Al llegar a este punto de su homilía, el papa Francisco lanzó un llamamiento a seguir haciendo presente la memoria de Jesús y escuchar la llamada de su Espíritu a seguir construyendo juntos la historia actual: “Es urgente que ahora nos hagamos cargo de los que tienen hambre de comida y de dignidad, de los que no tienen trabajo y luchan por salir adelante”, comentó.

De hecho, hizo un llamamiento a continuar la acción eucarística en la realidad más apremiante. “Y hacerlo de manera concreta, como concreto es el Pan que Jesús nos da. Hace falta una cercanía verdadera, hacen falta auténticas cadenas de solidaridad. Jesús en la Eucaristía se hace cercano a nosotros, ¡no dejemos solos a quienes están cerca nuestro!”.

Concluyó su homilía invitando a seguir “celebrando el Memorial que sana nuestra memoria, ―recordemos: sanar la memoria; la memoria es la memoria del corazón―, este memorial es la Misa. Es el tesoro al que hay dar prioridad en la Iglesia y en la vida. Y, al mismo tiempo, redescubramos la adoración, que continúa en nosotros la acción de la Misa. Nos hace bien, nos sana dentro. Especialmente ahora, que realmente lo necesitamos”.