La política municipal en tiempos de pandemia (I)

La política municipal en tiempos de pandemia (I)
Vivimos tiempos difíciles, la pandemia de la COVID-19 nos ha trastocado muy profundamente la vida, bien por enfermedad, por la proximidad de alguien enfermo o que ha fallecido, bien porque ha cambiado nuestra situación laboral o nuestra forma de trabajar, bien porque no podemos encontrarnos con otros…

Entre tanta dificultad, desasosiego o incertidumbre también queda tiempo para la oración, la reflexión y la esperanza. Tengo muy presente las palabras del Papa en Evangelii gaudium 205, «¡Ruego al Señor que nos regale más políticos a quienes les duela de verdad la sociedad, el pueblo, la vida de los pobres!».

Desde la experiencia que estoy viviendo en este momento como concejal del Ayuntamiento de Madrid os puedo asegurar que, lejos de reducir nuestra actividad, estamos trabajando todos los días sin descanso, teletrabajando eso sí, desde la actitud de servicio a la sociedad que debemos tener cualquier representante público, pues son nuestras vecinas y vecinos, especialmente las personas más desfavorecidas, la razón de ser y los destinatarios finales de la acción política desde las instituciones. Y más en una institución local que es la más próxima a los ciudadanos y a sus problemas.

Al inicio del estado de emergencia en el Ayuntamiento de Madrid, nuestro grupo municipal hizo la propuesta de que la Junta de Portavoces funcionase como un Comité de Crisis, y esta fue aceptada, de forma que dejamos aparcadas todas las diferencias ideológicas y todos los grupos políticos nos pusimos a remar en la misma dirección: atender las inmediatas situaciones de emergencia social que han venido con la estela del virus. ¡Es tanta la necesidad y tantas las heridas que cuidar y sanar!

Estamos trabajando sin descanso para habilitar contratos de emergencia social con los que posibilitar comida caliente y de calidad a las personas más vulnerables, a nuestros mayores que se encuentran confinados en sus hogares y ahora no pueden acudir a comer a los Centros de Mayores o Centros de Día, a los niños y niñas de familias pobres que ahora no pueden comer en sus colegios, a personas dependientes, a colectivos marginados de zonas tremendamente pobres como la Cañada Real…. Junto a ello se están dando pasos para reabrir grandes cocinas de hostelería para dar alimento a más de 10.000 personas al día.

Estamos actuando también para que todos los servicios esenciales de la ciudad (EMT, taxi, recogida de residuos, limpieza, policía municipal, SAMUR, mercados, etc.) puedan seguir prestándose garantizando las adecuadas medidas de protección para la salud de los trabajadores y los usuarios.

A la par, se está intentando centralizar, coordinar y difundir todas las iniciativas vecinales de apoyo mutuo que se multiplican por doquier en todos los barrios. El objetivo es que nadie se quede atrás, que a todas las personas se las atienda y proporcione todo aquello que puedan necesitar.

Y ahora ya estamos preparándonos para el día de después de este mal sueño, un horizonte en el que nuestras propuestas buscan abrir una luz a la esperanza, potenciando el sentimiento de comunidad que se ha generado para ir superando el modelo actual individualista que deja atrás a los más empobrecidos.