Encuentro en Alicante sobre precariedad laboral

Encuentro en Alicante sobre precariedad laboral
Cinco trabajadores y trabajadoras del sector servicios comparten su realidad laboral y sus expectativa en un encuentro en internet organizado por la HOAC, movimiento de trabajadores cristianos, de Alicante.

Hoy jueves a las 20 horas, está convocado un encuentro en torno a las distintas precariedades que se dan en el sector de servicios, mayoritario en Alicante. Mediante una videoconferencia, compartirán sus experiencias, el impacto de la pandemia, las condiciones de trabajo, las expectativas de presente y futuro, las “alegrías y las penas”, un repartidor en bicicleta –los llamados rider–, un camarero, una ayudante de cocina, una empleada de hogar y un desempleado, acompañados por militantes de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC).

Con el acto, los trabajadores cristianos de la ciudad de Alicante retoman esta convocatoria, prevista inicialmente en marzo y pospuesto por razones obvias, “para seguir creando un espacio común donde compartir y conocer esta situación, concretando una mirada a la realidad de nuestra ciudad, para reflexionar y actuar al respecto” según indica Begoña Baños, militante de HOAC y una de las responsables del encuentro, que se realiza en el marco de la campaña “Trabajo digno para una sociedad decente”.

Construir comunión y acompañar

La campaña “Trabajo digno para una sociedad decente”, impulsada por la HOAC, es un medio para construir comunión de vida, bienes y acción con el mundo del trabajo más precarizado, fortalecer el compromiso comunitario, visibilizar realidades sufrientes y actuar para alcanzar una mayor humanización del trabajo. Una dinámica que abre procesos de concienciación y de acompañamiento a personas para ofrecer respuestas y esperanzas a trabajadores y trabajadoras “que se ganan la vida con este tipo de trabajo, viven o malviven”, subraya Baños.

“En una sociedad realmente desarrollada el trabajo es una dimensión irrenunciable de la vida social, ya que no solo es un modo de ganarse el pan, sino también un cauce para el crecimiento personal, para establecer relaciones sanas, para expresarse a sí mismo, para compartir dones, para sentirse corresponsable en el perfeccionamiento del mundo, y en definitiva para vivir como pueblo”. Papa Francisco. Fratelli tutti, 162.