Trabajadores cristianos de Huelva critican la “indolencia y pasividad” en el incendio del asentamiento de personas migrantes

Trabajadores cristianos de Huelva critican la “indolencia y pasividad” en el incendio del asentamiento de personas migrantes
Asociación multicultural de Mazagón
Trabajadores cristianos de Huelva, ante un nuevo incendio en un asentamiento de migrantes en la provincia, han denunciado “la indolencia y la pasividad de las instituciones públicas y de los empresarios que siguen negando a estos trabajadores y trabajadoras lo que por derecho les corresponde”.

El asentamiento donde vivían unas 800 personas migrantes en las afueras de Palos de la Frontera (Huelva) ha quedado reducido, en parte, a cenizas, tras un nuevo incendio que se propagó con rapidez, en la madrugada del viernes 19 de febrero.

Iglesia por el Trabajo Decente y El Secretariado Diocesano de Migraciones, denuncian en un comunicado “la situación en la que malviven quienes están en estos asentamientos, produciendo una gran riqueza económica a empresarios y a municipios que gozan de un importante superávit”.

Condiciones infrahumanas

Según su declaración pública, “estas personas trabajadoras se ven obligadas a vivir de manera infrahumana, arriesgando cada día su salud y su propia vida”, por no hablar de que así, “se les está negando el auxilio a que tiene derecho cualquier ser humano en situaciones similares”.

Asociaciones y colectivos, junto con particulares, han ofrecido techo, alimento y ropa a algunas de las personas que han perdido el que era su hogar, si bien debido a la imposibilidad de reunir a personas en grupos, se encuentran con grandes dificultades para organizar una respuesta de emergencia desde la sociedad civil.

Eugenio García, presidente de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) de Huelva, ha querido enfatizar la catástrofe que implica “haber perdido la documentación necesaria para demostrar el tiempo de residencia en nuestro país, pero también los recuerdos y objetos personales que eran la memoria guardada de su peripecia migratoria”.

Así en el comunicado, se describe que tras el incendio, muchos personas, “la mayoría de estas personas migrantes, son trabajadores y trabajadoras de un sector esencial que es la agricultura dedicada a la fresa y otros frutos rojos, esos que, con frecuencia, se ven en nuestras mesas”, deambulan “con la mirada perdida, sin saber dónde podrán dormir y que será de ellos sin nada”.

La plataforma diocesana por el trabajo decente, compuesta por Cáritas, CONFER, el secretariado de Migraciones y el departamento de Apostolado Seglar, además de la HOAC, reafirman que “todo ser humano tiene derecho a vivir con dignidad y a desarrollarse integralmente, y ese derecho básico no puede ser negado por ningún país”, por lo que ”cuando este principio elemental no queda a salvo, no hay futuro ni para la fraternidad ni para la sobrevivencia de la humanidad”, como expresa el papa Francisco, en su encíclica Fratelli tutti.

Respuestas dignas

En coherencia con estos principios humanos y cristianos, elevan su denuncia en cuanto a la pasividad de Administraciones y empresas que “siguen negando a estos trabajadores y trabajadoras lo que por derecho les corresponde: vivienda digna y saludable y condiciones de trabajo decentes, lo que tiene que conllevar a la desaparición de esos asentamientos”.

Iglesia por el Trabajo Decente de Huelva exige que, “con carácter urgente, las instituciones públicas y los empresarios, faciliten un lugar para su acogida, sin límite alguno” y se aferran a la esperanza de que tanto el gobierno autonómico y, especialmente, las instituciones municipales y los empresarios de la localidad para los que trabajan o han trabajado las personas de este asentamiento, reflexionarán y asumirán sus respectivas responsabilidades, poniendo fin a esta lamentable e inhumana situación”.

ITD Huelva ASENTAMIENTO PALOS