Francisco reduce los sueldos de cardenales y superiores para mantener el empleo de los trabajadores del Vaticano

Francisco reduce los sueldos de cardenales y superiores para mantener el empleo de los trabajadores del Vaticano
Se rebaja un 10% el salario de los purpurados, un 8% el de los jefes y secretarios de dicasterios, y un 3% el de los clérigos y religiosos. También se bloquean por dos años los aumentos de remuneración por antigüedad para todos los empleados de nivel 4 del escalafón en adelante, para mantener el empleo y afrontar la crisis derivada de la COVID.

El Papa había prometido a los trabajadores del Vaticano que nadie sería despedido ni perdería el trabajo a causa de la crisis económica derivada de la pandemia de coronavirus que ha golpeado las finanzas de la Santa Sede, tras el cierre obligatorio de los Museos Vaticanos, su principal fuente de ingresos. “Ustedes son lo más importante aquí. Nadie se queda fuera, nadie perderá su trabajo”. “Nadie debería sufrir los desagradables efectos económicos de esta pandemia, tenemos que trabajar más duro para resolver este problema, que no es fácil. No hay una varita mágica, tenemos que seguir adelante como una misma familia”, señaló Francisco en el discurso navideño al que asistieron trabajadores y sus familias.

“Un futuro económicamente sostenible requiere hoy, entre otras decisiones, la adopción de medidas relativas a los salarios del personal”. Estas son las palabras iniciales del motu proprio con el que el papa Francisco ha decidido recortar proporcionalmente y de forma indefinida los sueldos de los cardenales (10%), de los jefes de dicasterio y de sus secretarios (8%), y de todos los sacerdotes, religiosos y religiosas al servicio de la Santa Sede (3%). Mientras que todos los empleados –incluidos los ya mencionados– verán bloqueado los reajustes por antigüedad hasta 2023. excepto los empleados laicos desde el primer al tercer nivel del escalafón.

Mantener el empleo y evitar despidos

El Papa no quiere despidos, pero hay que contener los gastos y por eso ha decidido intervenir “según criterios de proporcionalidad y progresividad” con ajustes que afectan especialmente a los clérigos, religiosos y a los niveles de remuneraciones más altos. Según se lee en el motu proprio, la decisión papal fue motivada por el “déficit que desde hace varios años marca la gestión económica de la Santa Sede” y sobre todo por la situación generada por la pandemia, “que ha afectado negativamente a todas las fuentes de ingresos de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano”. La finalidad de la disposición es contribuir junto con otras medidas para un futuro económicamente sostenible para la misión de los organismos centrales de la Iglesia.

Por ello, a partir del 1 de abril de 2021, la remuneración “pagada por la Santa Sede a los cardenales se reduce” en un 10%. La rebaja será del 8% para los empleados de la Santa Sede y del Governatorato y de otros entes relacionados que se encuentren en los niveles salariales C y C1, es decir, los de los jefes y secretarios de los dicasterios. Habrá una disminución del 3% de forma generalizada para los empleados clérigos o religiosos que se encuentren desde el nivel salarial C2 hasta el primer nivel: una reducción que, por tanto, afectará a todo el personal no laico. Los recortes descritos anteriormente no se aplicarán en casos excepcionales relacionados con gastos de salud.

La congelación de los aumentos bienales entre el 1 de abril de 2021 y el 31 de marzo de 2023 afectará a todo el personal que preste sus servicios en la Santa Sede, en el Governatorato y en otros entes relacionados, por lo tanto, también a los superiores ya mencionados. En el caso del personal laico esta congelación afectará solo a los empleados a partir del cuarto nivel y, por ende, no tocará los salarios más bajos.