El compromiso de las trabajadoras cristianas en la lucha por la igualdad y la no discriminación

El compromiso de las trabajadoras cristianas en la lucha por la igualdad y la no discriminación
Foto | Campaña HELP de Yolanda Domínguez
La HOAC de Valencia dio a conocer el Sector de la Mujer de este movimiento de trabajadoras y trabajadores cristianos. La presentación fue el preámbulo de la conferencia ‘Cambiar las imágenes para cambiar el mundo’, de la artista visual Yolanda Domínguez, en la Escuela de Feminismo organizada por el Ayuntamiento de Xirivella.

Este miércoles 7 de abril ha tenido lugar una nueva edición de la escuela de formación sobre feminismo en la que cada mes se presenta una de las organizaciones que componen la Casa de la Dona de esta localidad valenciana y que, en esta ocasión, correspondió a la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC). Ester Calderón, en su intervención como representante del Sector en el que participan militantes de este movimiento que comparten su compromiso en este ámbito, explicó cómo desde finales del siglo XIX y a lo largo del XX, la conciencia sobre la situación de las mujeres ha ido tomando fuerza como movimiento universal. Estas organizaciones feministas que se fueron constituyendo alertaron, entre otras cosas, de que la historia ha sido escrita desde una visión unilateral masculina y que necesita, por tanto, ser reinterpretada.

Junto a ese “despertar” secular, surgen feministas cristianas que defenderán la igualdad de derechos y de poderes en la Iglesia. El Concilio Vaticano II supuso, en este sentido, un punto de inflexión. En sus documentos se rechazaba toda desigualdad entre las personas bautizadas (LG 32 y 10) y toda discriminación social por razón de sexo, raza o color, como contraria al plan de Dios (GS 29). Además, se reconocía la misma dignidad en el hombre y en la mujer, estimulando su participación en la vida social y de la Iglesia.

También el auge de la teología feminista es fruto del Concilio, que realizará una relectura de la Biblia y de la tradición cristiana. Esa reflexión crítica, en el caso de la relación de Jesús con las mujeres, mostrará cómo desafió la cultura misógina de la época y dará a conocer al gran público que algunas de ellas le acompañaron como discípulas. Además, propondrán nuevos leguajes e imágenes más inclusivas que ayuden a neutralizar la idea de un Dios masculino y las consecuencias que ha tenido en la manera de entender la fe.

En esa tradición se encardina el Sector de la Mujer de la HOAC, en esa lucha por la igualdad y la no discriminación. “Las mujeres ya participamos en la Iglesia, de hecho somos mayoría, lo que necesitamos es que se nos reconozca esa labor, formar parte de la toma de decisiones, a la vez que vamos buscando fórmulas para avanzar en su democratización”, aseguró Ester Calderón.

Unos cambios que, considera, no solo deben darse en el interno. “La Iglesia como institución tiene que tomar posición ante la feminización de la pobreza, ante la precariedad laboral, ante la violencia ejercida contra las mujeres. Tiene que lanzar un mensaje de acogida de las desheredadas, maltratadas, violadas, prostituidas”, manifestó.

Por eso, la misión principal es la de establecer puentes entre la sociedad y la Iglesia, a través de campañas, talleres de formación o tejiendo alianzas con otras organizaciones, de creyentes y de no creyentes. También es importante la implicación de las mujeres que forman parte del Sector de la Mujer en diversos ámbitos como son los sindicatos, las asociaciones vecinales, las AMPA o el movimiento feminista; “porque estamos convencidas de que solo sumando fuerzas podremos transformar este sistema capitalista y patriarcal”.

Desmontando estereotipos

En el caso de Yolanda Domínguez lo hace desde la comunicación y la cultura, tratando de desmontar los estereotipos que llevamos toda una vida consumiendo, casi sin darnos cuenta. Ella lleva años experimentando cómo despertar la conciencia social y desenmascarar el machismo.

Lo ha hecho con sus famosas “Poses”, vídeos en los que critica la representación y las posturas en las que se fotografía a las mujeres en las editoriales de moda; con la campaña “Rompe el estereotipo”, con imágenes en las que muestra la diversidad de cuerpos, edades y rasgos de mujeres; o con la acción colectiva “Estamos aquí”, realizada en la feria ARCO, en la que aparecieron un grupo de mujeres artistas con un signo de geolocalización sobre sus cabezas para reivindicar su visibilización en el mundo de la cultura.

Esta artista visual, experta en comunicación y género, analizó en su conferencia la importancia de las imágenes en la construcción de nuestra identidad. En su recorrido por la ficción, a través de dibujos animados, películas y anuncios publicitarios, se pudo comprobar cómo las mujeres son representadas desde la vulnerabilidad, necesitadas de que las rescaten, reducidas a cuerpos sexualizados. Los hombres tienen que cargar con los estereotipos de la autosuficiencia, la valentía y la violencia como modo de relación. Abogó, Domínguez, por fomentar otro tipo de referentes y relatos.