Pareciera que el cuerpo del trabajador es desechable

Pareciera que el cuerpo del trabajador es desechable

Hubo un tiempo en que la gente después de trabajar vivía:
el sábado era sagrado y las fiestas imperdonables.
Plantaban y hacían fiesta, segaban y hacían fiesta,
molían y hacía fiesta… vivían para vivir.

¡Qué tiempos tan bárbaros aquellos! ¡Qué pérdida de tiempo!
Y en eso llegaron… los tiempos modernos.

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