Los sindicatos advierten que “no es momento de regatear subidas y mejoras a los trabajadores”

Los sindicatos advierten que “no es momento de regatear subidas y mejoras a los trabajadores”
Foto: @ester_cg
Con 20 concentraciones repartidas por todo el país, CCOO y UGT han vuelto a exigir al Gobierno de coalición la derogación de las reformas laborales del 2010 y 2012 y la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI).

Los sindicatos siguen pidiendo, como vienen haciendo, desde primeros de años, el cumplimiento de los compromisos que el Ejecutivo actual adquirió con los sindicatos y el conjunto de la sociedad en sus programas electorales.

Ante las noticias sobre las supuestas presiones de la Unión Europea y la fuerte oposición de las organizaciones patronales a aplicar las medidas demandadas, las organizaciones de trabajadores consideran que es el momento de apostar por la mejora de la condiciones laborales en España.

El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, presente en la concentración de delegados y delegadas sindicales llevada a cabo, como ha explicado, “no por casualidad”, frente al Banco de España, en Madrid, ha insistido en que “por mucho que se empeñen en trasladar a la opinión pública que la subida del salario mínimo destruye empleo, no deja de ser falso”.

Esa subida, ha concretado, crea empleo porque “ las personas que lo cobrarán se lo van a gastar, no se lo va a quedar ni llevar a paraísos fiscales”. Además ha arremetido duramente contra la vicepresidenta primera del Gobierno, Nadia Calviño, de la que ha dicho, “habla con ella misma y luego se responde”.

Si ahora, que la economía va como un tiro, no se sube el SMI, “¿cuándo?”, se ha preguntado en voz alta, Pepe Álvarez, en clara alusión a las declaraciones de Calviño de dejar este incremento para otro momento.

Por su parte, el secretario de Políticas Públicas de CCOO, Carlos Bravo, ha pedido la derogación de la reforma laboral de 2012. “Nos es momento de regatear subidas salariales y mejoras de las condiciones laborales”, ha dicho.

Ha exigido recuperar aquellos “mecanismos de redistribución de la riqueza entre el capital y el trabajo que han sido dañados”, en clara alusión al unilateralismo empresarial concedido en la negociación colectiva con la reforma del PP.

Los dos portavoces sindicales han advertido que de no cumplirse sus demandas, en septiembre cambiarán el tono de las movilizaciones, aunque confían en encontrar respuesta a la responsabilidad y capacidad de negociación que vienen demostrando, como ha ocurrido con el último acuerdo sobre el sistema público de pensiones.