Trabajo decente para las trabajadoras del sector de la limpieza

Trabajo decente para las trabajadoras del sector de la limpieza

Este martes, la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) de Segorbe-Castelló ha organizado un nuevo encuentro, una Trobada HOAC en formato online, con el título “Personal de limpieza y trabajo digno” para dialogar sobre la situación de las trabajadoras de la limpieza de edificios y locales, visibilizar sus problemáticas y plantear la necesidad de una reflexión social sobre la realidad de estas trabajadoras que están reivindicando con fuerza mejoras en sus condiciones laborales y que se cumpla lo que las leyes laborales de nuestro país están diciendo.

Conviene recordar el mensaje del papa Francisco a la 109 Conferencia Internacional del Trabajo, por su interés y por la concepción del trabajo que plantea. Quizás con las prisas por volver a una mayor actividad económica al final de la pandemia continuemos alimentando esa máquina que no para de generar “desechables” e “invisibles” en nuestras sociedades. El Papa nos invita a soñar, a que “busquemos soluciones que nos ayuden a construir un nuevo futuro del trabajo fundado en condiciones laborales decentes y dignas, que provengan de una negociación colectiva, y que promuevan el bien común, una base que hará del trabajo un componente esencial de nuestro cuidado de la sociedad y de la creación. En ese sentido, el trabajo es verdadera y esencialmente humano. De esto se trata, que sea humano.”

En el encuentro han participado tres trabajadoras que han compartido su experiencia. Ha comenzado Susana Agustina, trabajadora de la limpieza con 22 años en el sector y desde hace 10 limpiadora en el Colegio Ejército de Castellón. Agustina ha relatado que en este tiempo ha visto cómo los elementos a limpiar tanto fuera como dentro de las aulas han ido en aumento (mobiliario, ordenadores, pizarras…) incrementando la dedicación mientras las horas de trabajo han continuado siendo las mismas. Lo considera “un trabajo muy digno, la limpieza es fundamental… lo que es indigno es mi sueldo trabajando a tiempo completo por 889 € mensuales con 20 años de antigüedad, por debajo de lo que marca el salario mínimo interprofesional”.

Lo que es indigno es mi sueldo trabajando a tiempo completo por 889 € mensuales con 20 años de antigüedad, por debajo de lo que marca el salario mínimo interprofesional

Acto seguido ha continuado Isabel Hervás que, desde hace 4 años, trabaja como limpiadora de dependencias municipales para el Ayuntamiento de Sant Joan de Moró. Hervás ha comentado que el ayuntamiento solicitó un requerimiento a la empresa que tiene adjudicada la contrata de limpieza y fueron apareciendo detalles como que a una trabajadora no se le estaba pagando la antigüedad, a otra no se le abonaba el plus de transporte y a otra parte del horario se le computaba como horas complementarias –por las que no se le cotiza– cuando en realidad todo el tiempo trabajado es estructural.

Finalmente, ha intervenido Lidón Beltrán, trabajadora de la limpieza, delegada de personal, presidenta del comité de empresa y actualmente representante de CCOO en la mesa de negociación del convenio del sector. Beltrán ha señalado que mayoritariamente los pliegos de contratación que las Administraciones Públicas o los clientes privados sacan a concurso no se ajustan a la realidad ya que no suelen contemplar el personal suficiente, las horas de trabajo necesarias o el coste del personal subrogado con sus actualizaciones en cuanto a cotizaciones, antigüedad, SMI…

Además, el criterio que prima en la adjudicación suele ser “a la baja”, con lo cual se convierte en un mecanismo perverso que acaba repercutiendo en la economía y en la salud de quienes realizan el trabajo de limpieza. A su entender las administraciones en la elaboración de los pliegos deberían contar con la aportación de la representación legal de los trabajadores para plasmar la realidad, además hacer un seguimiento y control de su cumplimiento una vez adjudicado el servicio.

La adjudicación suele ser “a la baja”, con lo cual se convierte en un mecanismo perverso que acaba repercutiendo en la economía y en la salud de quienes realizan el trabajo de limpieza

También ha dado a conocer los salarios de quienes trabajan a jornada completa, a sabiendas que el último convenio venció a finales de 2019, con lo cual las tablas salariales desde entonces no se han actualizado y además las grandes empresas del sector no están aplicando la actualización del SMI (735 €/mes en 2018 y 1000 €/mes en 2022).

  • Salario base: 784 €/mes
  • Plus de transporte: 81.70 €/mes
  • Antigüedad: 16.28 €/mes por trienio (cantidad congelada desde 1993)
  • Plus hospitalario: 66.88 €/mes
  • Plus centro de salud: 33.44 €/mes
  • Plus festivo y domingos (en los centros en que se requiere): 8.88 €/festivo + compensación de un día laboral.
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La representante sindical ha expuesto que hay mucha parcialidad en el sector, con contratos de limpieza de bancos u oficinas de 15 minutos, 3 días a la semana que obligan a trabajar en varias empresas, o incluso compaginar con el trabajo de limpieza en domicilios particulares para completar un salario más decente.

Para concluir, Paco Porcar, militante de la HOAC, ha indicado que como sociedad debería darnos vergüenza las condiciones en que se está trabajando en el sector. El trabajo de limpieza es esencial, de lo contrario el país (colegios, institutos, hospitales, dependencias públicas, etc.) no podría funcionar… y estas personas están soportando salarios de miseria, problemas de salud derivados de las cargas de trabajo, malas condiciones horarias y una alta temporalidad y parcialidad. La Doctrina Social de la Iglesia reconoce la dignidad que tiene el trabajo y defiende unas condiciones dignas en cualquier trabajo y empleo. Es una exigencia básica de justicia y fundamental para el funcionamiento de una sociedad. Cuando el trabajo se mide únicamente como una cuestión económica –y no como una necesidad de las personas– se olvida que hay que cuidar el trabajo ello también implica cuidar a quienes lo realizan. En este sentido, es de hemos de agradecer la movilización de las trabajadoras y el trabajo sindical en pro de dignificar el trabajo en el sector.

La Doctrina Social de la Iglesia reconoce la dignidad que tiene el trabajo y defiende unas condiciones dignas en cualquier trabajo y empleo.

Porcar ha insistido en la importancia y la responsabilidad de todos de dar visibilidad y trasladar estas problemáticas laborales al conjunto de la sociedad. Que un servicio se externalice utilizando como criterio de adjudicación el precio más barato siempre tiene una consecuencia directa en quien lo realiza y en la calidad del servicio. ¿Esto tiene sentido? ¿Queremos permitirnos eso como sociedad? ¿No sería deseable que los y las trabajadoras del sector fueran directamente contratadas por las Administraciones Públicas? Por eso, deberíamos ser más exigentes con las Administraciones Públicas para que en la adjudicación de estos servicios de limpieza y en el debido seguimiento de cómo se realiza el servicio contratado, se ponga en primer lugar el respeto a las condiciones laborales dignas de quienes realizan el trabajo y que no se adjudicara en ningún caso a empresas que no respetan los derechos laborales, las condiciones dignas y lo salarios justos y suficientes. Los servicios públicos tienen un coste. Si queremos que se presten en condiciones dignas se precisa una financiación justa, y por tanto, hablar de la fiscalidad. No podemos aceptar el discurso de que “bajar los impuestos es bueno” porque es falso y engañoso. Los impuestos son un mecanismo institucional de redistribución de la riqueza y de solidaridad social.

Tras el diálogo y distintas aportaciones que han enriquecido el debate concluimos el acto con la intención de que haya servido para removernos, para mirar con otros ojos a estas personas, para ser multiplicadores de lo expuesto, para estar en la calle apoyando en los momentos de lucha…

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