Trabajadores y trabajadoras que son descartados sistemáticamente de un trabajo decente

Trabajadores y trabajadoras que son descartados sistemáticamente de un trabajo decente
Se consolida el aumento de la precariedad y la inseguridad laboral en el mundo del trabajo. La principal consecuencia de esta grave situación es que «una parte de los trabajadores se vean privados sistemáticamente del derecho a un trabajo decente», según Raúl Flores, coordinador de Estudios de Cáritas y secretario técnico de FOESSA, al presentar el último informe Focus de FOESSA que examina la vulneración de derechos en el ámbito laboral del país.

Estabilidad, jornada, informalidad y pobreza

El trabajo indefinido y a tiempo completo es “una quimera” para el 34,6% de los trabajadores y las trabajadoras. No pueden trabajar  “el tiempo que le gustaría ni durante los periodos de tiempo que querría”. Un 13,5% de la población activa trabaja a tiempo parcial, y el 48,1%, “sufren la parcialidad indeseada”. No han podido encontrar un trabajo a jornada completa o conseguir la ampliación horaria en su actual empleo, con lo que eso significa en cuanto a condiciones de vida. La temporalidad en las contrataciones y la corta duración de estas es otra relevante característica analizada: un 8,6% de los nuevos contratos han sido indefinidos; un 56,3% temporales y de estos, el 37,8%, de duración inferior a siete días. (Agosto, 2020, SEPE). La inestabilidad laboral grave alcanza a 7,8 millones de trabajadores y de trabajadoras, una situación de fragilidad que afecta al 16,4% de las familias.

Con empleos informales sobreviven 615.000 trabajadores y trabajadoras humildes, quienes además de padecer la precariedad ven  “pisoteados sus derechos sin poder agarrarse al arbitraje de la justicia ni a coberturas sociales en los periodos menos favorables”. Casi 2,5 millones de personas, un 13% del conjunto de los trabajadores, “no logran abandonar situaciones de pobreza relativa”, con el trabajo que les ofrecen, son trabajadores y trabajadoras pobres.

Familias trabajadoras 

La situación de fragilidad vital que provoca la inestabilidad laboral afecta al 16,4% de las familias. El 52% no disponen de dinero para afrontar gastos imprevistos y el 42% han tenido que pedir ayuda económica a parientes o amigos. 3 de cada 10 familias carecen de dinero suficiente para afrontar gastos relacionados con la vivienda (hipoteca, alquiler, suministros, etc.). Asimismo, 2 de cada 10 familias han recibido avisos de cortes de suministros por no disponer de dinero suficiente para pagarlos.

Solo uno de cada cuatro hogares (el 24,8%) sustentados por una persona en situación de inestabilidad laboral grave reciben algún tipo de prestación por desempleo o renta mínima de inserción,  que demuestra las carencia de las redes de protección social en el país.

Trabajadoras del hogar

Las 38.274 mujeres que constan como cotizantes en esta profesion, es un indicativo de que buena parte de las trabajadoras realizan su labor “sin los derechos y la protección que deberían tener”. Y su salario “es hasta un 52% inferior a la media entre las mujeres”.

Trabajadoras migrantes

El acceso a un trabajo decente es especialmente significativo entre las mujeres y la población de origen extranjero, con una desigualdad salarial con respecto a los hombres, que medida en términos de brecha salarial alcanza una ganancia media inferior del 21%. Este colectivo sufre, de forma especialmente grave, la vulneración del derecho al trabajo decente al ser empujadas, debido a la legislación actual, a una situación administrativa irregular y a trabajar en la economía informal.

Esta situación, en opinión de Flores, proyecta una realidad y una concepción del trabajo incapaz de ofrecer “a un elevado porcentaje de población ocupada el derecho a un trabajo decente”. Esta debilidad del trabajo trae consigo otras consecuencias no menores como son la vulneración “del derecho a la vivienda y a otras necesidades básicas, sin que los sistemas de protección del Estado de bienestar estén reaccionando con la flexibilidad y la adaptación que la realidad requiere”.