El vino está por llegar

El vino está por llegar
Había cierta «ansia» por acoger, compartir y acoger las conclusiones del Congreso del laicado máxime cuando parecía un encuentro revulsivo en nuestra Iglesia.

Llegó la pandemia, los encuentros personales se torcieron, pero no se detuvo la maquinaria del poscongreso. De ahí que las Jornadas de Apostolado Seglar del 24 de octubre, aun reducidas a una mañana, volvieron a transmitir renovadas energías en la Iglesia.

De la intervención de D. Carlos Escribano (presidente de la Comisión episcopal para los Laicos, Familia y Vida –en adelante, CELFV–) destacaría que «estamos llamados a ser agentes de esperanza, porque el Espíritu nos antecede» y que «tenemos la tarea de ser capaces de acoger y de proponer cosas positivas». Después Carlos Luna, profesional de la creatividad, impartió una breve charla sobre cómo proponer un impulso misionero a nuestras acciones comunitarias, válido tanto para el poscongreso como para grupos de Iglesia.

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