Seamos amables

Seamos amables

Este poderoso virus ha venido a trastocarlo todo: vida social, económica, emocional,… incluso en ámbitos bien alejados del sanitario. Los daños colaterales nos llegan por todas partes. No a todo el mundo por igual, como es bien sabido.

El papa Francisco toma prestada otra vez una expresión del santo de Asís para dirigir una carta a los fratelli –una vez más, las sorelle quedan en la sombra, lo que no nos impedirá darnos por aludidas– con un mensaje «sobre la fraternidad y la amistad social». No faltan doctores en la Iglesia, así que yo, pobre lega (sorella, para más inri), me limito a comentar un par de puntos que algo tienen que ver con el contenido habitual de esta página,
especialmente en el capítulo «Diálogo y amistad social».

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