Ganarse la vida, perder la vida

Ganarse la vida, perder la vida
Reportaje del programa Repor de la televisión pública. Aborda la escandalosa situación de la siniestralidad en el trabajo. ¿Hemos normalizado sin más esta tragedia cotidiana y crónica? Necesitamos reaccionar. Visibilizar el problema, es fundamental. Mostrar la solidaridad con las víctimas, denunciar las causas y reclamar respuestas, es esencial. ¡El trabajo es para la vida!

Los accidentes laborales aumentan año tras año en todo el mundo. Tanto es así que en este 2020 el lema de la OIT, la Organización Internacional del Trabajo, para el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo (se celebra el 28 de abril) fue “Detengamos la pandemia”.

En nuestro país hay una legislación muy estricta en materia de salud y seguridad laboral. Y aun así ocurren muchos accidentes. Las causas últimas hay que buscarlas en la falta de concienciación, la mala calidad de los empleos y la precariedad de los contratos.

Demasiado a menudo los accidentes laborales destapan irregularidades en las empresas que, según la ley, tienen la obligación de proteger a sus trabajadores. Las víctimas, entonces, se sienten todavía más desprotegidas porque entienden que son un objeto utilizado por la empresa para obtener un beneficio económico. Así lo expresa Noelia Gallardo, que perdió a su compañero a finales del año pasado.

REPOR da voz a personas cuya vida dio un vuelco el día que, en el trabajo, les sobrevino una fatalidad que hubiera podido evitarse. Manuel Rojano, camionero, perdió una pierna descargando. Miguel Lorenzo, que trabajaba en la oficina de su empresa, tiene el cuerpo quemado por culpa de una explosión. Esperanza Ocaña, albañil, se salvó de milagro de morir aplastada por una roca. Todos coinciden en que ningún colectivo está a salvo de sufrir un accidente y que el camino para depurar responsabilidades es demasiado largo.

El reportaje Ganarse la vida. Perder la vida también recoge el testimonio de un minero, según la OIT uno de los oficios más peligrosos, para hablar de los riesgos psicosociales asociados al trabajo; y de una camarera de hotel que reclama la revisión de la lista de enfermedades profesionales. Colectivos como Avaela en Andalucía o Plataforma 28 de abril en la Rioja reclaman que la salud y la siniestralidad laboral pasen a formar parte de las agendas de los partidos políticos.