Cáritas alerta de la “grave crisis social y humanitaria” en Canarias por las decisiones adoptadas por el Gobierno

Cáritas alerta de la “grave crisis social y humanitaria” en Canarias por las decisiones adoptadas por el Gobierno
Cáritas de Canarias denuncia que el Gobierno no tiene en cuenta los derechos de los migrantes llegados en patera a Canarias; reclama abordar las distintas problemáticas de esta “grave crisis social y humanitaria”, y solicita a la sociedad canaria luchar contra la xenofobia.

La entidad de la Iglesia diocesana ha hecho público en duro comunicado sobre la “gravedad de la situación” generada en Canarias por las decisiones adoptadas por el Gobierno de España sobre la atención de las personas migrantes llegadas a las costas canarias. Los hechos que relatan, que coincide con las “voces de otras organizaciones e instituciones ciudadanas y eclesiásticas“, tienen relación con la situación de personas totalmente desamparadas “que les aboca a quedarse en la calle, en situación de sin hogar, sin recursos, sin comida y sin acceso a la atención sanitaria”; con un incremento que sobrepasa la capacidad de los los comedores de la entidad; y con el agravante de la violencia que se está produciendo hacia el colectivo que afirman “haber sido agredidos, insultados y vejados en la vía pública por su condición de migrantes”, señalan.

Fracaso de la política migratoria de la UE

Cáritas señala a la Unión Europea responsable de las políticas de control de flujos aplicadas que convierten las Islas Canarias, y otros territorios, “en cárceles para migrantes”. Se ahí que reclamen al Gobierno de España, que se reestablezca la libre circulación de las personas migrantes a la Península y al resto de la Unión Europea “para que puedan reunirse con sus familias y continuar su ruta huyendo de la guerra, de la pobreza, de la miseria y buscando la mejora de sus condiciones de vida, que es el objetivo de un arriesgado viaje, en el que se juegan la vida”, afirman.

Luchar contra la xenofobia

Finalmente, la entidad diocesana solicita a la ciudadanía canaria, mirar esta realidad con tolerancia y respeto ya que “no se trata solo de migrantes, también se trata de nuestros miedos, y esto se nota particularmente hoy día, frente a la llegada de migrantes y refugiados que llaman a nuestra puerta en busca de protección, seguridad y un futuro mejor”. Citando al papa Francisco, “el problema no es el hecho de tener dudas y sentir miedo. El problema es cuando esas dudas y esos miedos condicionan nuestra forma de pensar y de actuar hasta el punto de convertirnos en seres intolerantes, cerrados y quizás, sin darnos cuenta, incluso racistas”.