Trabajadores cristianos de Canarias exigen al Gobierno una política más solidaria con los migrantes

Trabajadores cristianos de Canarias exigen al Gobierno una política más solidaria con los migrantes
La asamblea diocesana de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) considera “injusta e inhumana” la situación que están viviendo miles de personas llegadas a las islas, buscando una oportunidad de vida buena “tras dejar atrás situaciones de guerra, pobreza, hambre y muerte”.

La exigencia al Gobierno de España es para que cambien su política migratoria por una más integral y solidaria, que permita atender las graves carencias en la acogida, y en la dimensión global de esta realidad, que requiere necesariamente “la colaboración con el resto de las comunidades autónomas”, para el traslado a la Península y a países de la UE de los más de 11.000 inmigrantes africanos.

Conflicto social existente

Las altas tasas de desempleo, pobreza y exclusión social que sufre la sociedad canaria, “no facilitan ni una acogida adecuada, ni atender” a las personas migrantes. El pueblo canario “es solidario”, subraya Rafael Falcón, presidente diocesano de la HOAC, y conoce bien esta realidad ya que “tras la Guerra Civil y la hambruna, tuvo una alta emigración a América Latina”, de ahí que muestre su preocupación ante los brotes “todavía puntuales” de racismo y xenofobia, “alentados a veces por algunos ayuntamientos y partidos de extrema derecha”, señala.

Derecho a la movilidad humana

Este movimiento de trabajadores cristianos considera el Gobierno de España y la Unión Europea deben replantarse sus políticas migratorias, ya que, de facto, convierten a algunos países e islas, como Canarias, “en cárceles”. Para Falcón, es necesario que se respete el derecho a la movilidad humana, en virtud del artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y “facilitar la libre circulación de las personas, como se hace con los capitales”. “Es lamentable que, aunque en las travesías desde Senegal, Mauritania, Marruecos y el Sáhara hasta las islas perdieran la vida más de 2000 migrantes en 2020, los países europeos no hayan modificado sus leyes de extranjería”, denuncian en su comunicado.

Acogida, solidaridad y fraternidad

Reclama, además, a todas las instituciones promover la acogida, la solidaridad y la fraternidad universal, “valores fundamentales del Evangelio y del movimiento obrero”, e invita al conjunto de la comunidad cristianas y de la sociedad “a tratar a las personas migrantes como hermanas, prestándoles todo nuestro apoyo” en referencia a Jesús de Nazaret, “fui forastero, y me recogisteis” (Mt. 25, 35).