Sin voluntad política no se resuelven las condiciones inhumanas en los asentamientos de Huelva

Sin voluntad política no se resuelven las condiciones inhumanas en los asentamientos de Huelva
Foto | Asociación Multicultural de Mazagón
Los anuncios políticos no se convierten en “ninguna medida sustancial” de una realidad que sufren los trabajadores migrantes que ya no pueden esperar más una “respuesta habitacional digna y duradera”.

Le ponen voz a esta denuncia la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) que observa, con el paso de tiempo, el deterioro de las condiciones de vida de las personas que intentan vivir en estos asentamientos, y ante la ausencia “de medidas reales y efectivas”, en este caso, del Ayuntamiento de Lepe, aunque extensible a los municipios agrícolas de la provincia.

“La precariedad y la vulnerabilidad en la que viven las personas de los asentamientos chabolistas son una situación grave” que no es nueva ni para APDHA, ni para los movimientos sociales y cristianos de la zona que suman también sus voces para visibilizar esta realidad indecente. Las palabras del Relator Especial de la ONU sobre la extrema pobreza recogidas en su último informe (pdf), adquieren estos días una mayor intensidad, al agravarse las condiciones que “son sencillamente inhumanas” y “se sitúan entre las peores que ha visto en cualquier parte del mundo”.

Racismo institucional

Esta asociación de derechos humanos asegura que son “la falta de previsión, organización y coordinación” las que no garantizan un alojamiento digno para este colectivo de trabajadores migrantes. “Nos encontramos ante una forma de racismo institucional”, aseveran, al tratarse de una “realidad estructural” existente en la provincia “desde hace décadas sin que hayan hecho absolutamente nada”. Esta realidad retrata, en opinión de la entidad, la inacción de gobiernos y administraciones estatales, autonómicas y locales. Las respuestas requieren de un plan que incluya medidas urgentes para garantizar un mínimo exigible para una vida digna. En este sentido, “la propuesta realizada de un albergue, no responde a esta realidad”, y los espacios de diálogos con la Mesa para la Erradicación del Chabolismo, no tienen en cuenta la opinión las personas que viven en los asentamiento ni de las organizaciones sociales que acompañan estas realidades que demuestran la falta de voluntad política” en la búsqueda de soluciones integrales.