Francisco: “La especulación financiera debe estar estrictamente regulada”

Francisco: “La especulación financiera debe estar estrictamente regulada”
El Video del Papa de mayo se centra en el mes de mayo en el mundo de las finanzas. Francisco pide que “las finanzas sean instrumentos de servicio, para servir a la gente y cuidar la casa común” y reclama regular la especulación financiera para evitar que los pobres vuelvan a pagar las consecuencias.

Al Papa le preocupa cómo muchas veces las finanzas, cuando no están reguladas, se convierten en un mecanismo de especulación que excluye a las personas y no las protege. Es por eso que, en medio de muchas economías en crisis y tanta gente sin trabajo, pide a través de esta intención rezar “para que los responsables del mundo financiero colaboren con los gobiernos, a fin de regular los mercados financieros para proteger a los ciudadanos de su peligro”.

Desigualdad preocupante

A poco más de un año de que se iniciara la pandemia mundial del COVID-19, se vislumbran toda clase de consecuencias globales, de las que no se pueden excluir las económicas y financieras. El Producto Interno Bruto (PIB) mundial, por elegir un indicador, sufrió en 2020 su caída más pronunciada desde el final de la Segunda Guerra Mundial: millones quedaron desempleados o sus puestos suspendidos, y los gobiernos inyectaron billones de dólares en sus economías para evitar daños mayores. La recuperación durante el 2021 es muy incierta y se observa una desigualdad preocupante: como destaca el papa Francisco en su reciente carta al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional, “muchos de nuestros hermanos y hermanas en la familia humana, especialmente los que están en los márgenes de la sociedad, están efectivamente excluidos del mundo financiero”. Por eso, añade, “es hora de reconocer que los mercados -sobre todo los financieros- no se gobiernan a sí mismos. Los mercados deben estar respaldados por leyes y reglamentos que garanticen su funcionamiento para que garanticen que las finanzas -en lugar de ser meramente especulativas o de financiarse a sí mismas- funcionen para los objetivos sociales tan necesarios en el contexto de la actual emergencia sanitaria mundial”.

Una política no sometida a la economía

Ya en Laudato si’, Francisco había adelantado que la política y la economía, en diálogo, debían estar al servicio de la vida, especialmente de la vida humana (LS, 189). En su videomensaje exclama “¡Qué lejos está el mundo de las grandes finanzas de la vida de la mayoría de las personas!”. El temor está en dejar que este mundo, disociado de la realidad humana y favorecido por la falta de regulaciones de muchos gobiernos y políticas monetarias, perjudique a los más vulnerables y haga que los más pobres paguen las consecuencias. “Esta situación es insostenible”, dice Francisco, “es peligrosa”. Ya lo advirtió en Fratelli tutti, denunciando “intereses de poder” que llevan a crear “una nueva cultura al servicio de los más poderosos” en la que “los pobres son los que siempre pierden” (FT, 52).

La libertad de mercado, la pura especulación no pueden resolver este tipo de problemas ya que no contemplan las inequidades del tejido social. Es por ello que es responsabilidad de los gobiernos y sus modelos financieros “rehabilitar una sana política que no esté sometida al dictado de las finanzas” y que lleven “la dignidad humana al centro” para construir “las estructuras sociales alternativas que necesitamos” (FT, 168).

Mensaje completo

Mientras la economía real, la que crea puestos de trabajo, está en crisis, ¡cuántas personas están sin trabajo!. Los mercados financieros nunca han sido tan hipertróficos como ahora.
¡Qué lejos está el mundo de las grandes finanzas de la vida de la mayoría de las personas!
Las finanzas, si no están reguladas, se convierten en pura especulación animada por políticas monetarias.
Esta situación es insostenible. Es peligroso.
Para evitar que los pobres vuelvan a pagar las consecuencias, la especulación financiera debe estar estrictamente regulada.
Especulación. Quiero enfatizar este término.
¡Las finanzas son una herramienta de servicio, una herramienta para servir a las personas y para cuidar el hogar común!
Aún tenemos tiempo de iniciar un proceso de cambio global para poner en práctica una economía diferente, más justa, inclusiva y sostenible que no deje a nadie atrás.
¡Vamos a hacerlo! Y oramos para que los líderes financieros trabajen con los gobiernos para regular los mercados financieros y proteger a los ciudadanos en peligro.