Por una ley integral contra la Trata

Por una ley integral contra la Trata
Es necesario una Ley integral de Prevención de la Trata de Seres Humanos y Protección Integral de todas las Víctimas, en España, que aborde el fenómeno de la trata en todas sus formas y en toda su complejidad. Así lo considera Proyecto Esperanza.

Para Nerea Bilbatua, técnica de Sensibilización e Incidencia de Proyecto ESPERANZA Adoratrices, hace falta una norma que aborde todas las finalidades de la Trata, tanto interna como transnacional, relacionada, o no, con la delincuencia organizada, teniendo en cuenta que España puede ser país de origen, tránsito o destino de la persona tratada.

Así lo ha expresado en el seminario que han organizado por Internet con el título “Presentación de los resultados del proyecto SPEAKING OUT – #TambienEsTrata por la protección de las víctimas y supervivientes de la trata para todos los fines de explotación”. Con su celebración, concluye el proyecto #TambienEsTrata que en los últimos dos años para mejorar la detección y la protección de mujeres y niñas víctimas de trata en España.

Adoratrices ha hecho aportaciones a la futura ley, con el fin de poner en el centro a las personas, y consolidar un enfoque que reconozca a las víctimas como titulares de derechos y a la administración como titular de obligaciones. Para el Proyecto, la legislación específica debería incorporar además en todas sus disposiciones, la perspectiva de derechos humanos, de género y de infancia, y asegurar una aproximación interseccional y transcultural.

Priorizar una agenda política contra la trata

Para Bilbatúa conviene revisar y actualizar el Protocolo Marco de Protección a las Víctimas de Trata (2011) y sus Anexos; reforzar la formación especializada de actores clave para la detección de indicios y derivación de posibles casos de todas las finalidades de trata; detectar e identificar la superposición de situaciones de trata para actuar y proteger a la víctima.

También abogó por promover la creación de alianzas con actores clave no especializados en trata, y consolidar el acceso al derecho de asilo de las personas víctimas de trata que requieran protección internacional.

“Aunque la trata con fines de explotación sexual continúa teniendo un impacto innegable, la trata de seres humanos para otras finalidades de explotación es una realidad”, según la coordinadora del Área de Sensibilización e Incidencia Marta González.

González destacó que “hasta ahora estas otras finalidades no han sido priorizadas en la agenda política”, por lo que “existe una ausencia de políticas públicas integrales y de presupuesto para estas otras finalidades de trata”. De ahí, su invisibilidad, su infradetección y la desprotección de las víctimas y supervivientes, además de un alto grado de impunidad de los tratantes.

El 38% de las personas víctimas de trata lo son para trabajo forzoso (en agricultura, construcción, servicio doméstico, industria pesquera, minería, venta ambulante), un 6% para la comisión de actividades delictivas, un 1,5% para mendicidad, un 1% para matrimonios forzados, y menos de 1% para tráfico de órganos, según el último informe disponible de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito las víctimas de esta finalidad de trata constituyeron el 50% de las víctimas detectadas en 2018.